El entorno del Valencia no puede tener miedo, no es justo. Lo digo enfadado, y en mi caso, sin tenerlo, aunque teniendo muy claro que no se puede mirar mal a quién sí lo sienta. Y si estamos en ese punto es por los años de zozobra que llevamos, de bandazos de un lado a otro, cambiando de entrenador, de estilo, de filosofía, de presidentes...