La campaña de división y señalamiento en el Valencia ya ha empezado. O mejor dicho, nunca ha terminado desde que se decidió ponerla en marcha. Y me da pena, asco y vergüenza, porque teniendo todos claro lo que nos pasa, y que Peter Lim es el mal de esta entidad, algunos se dedican a ajustar vaya usted a saber qué cuentas y a intentar imponer el pensamiento único en pleno siglo XXI.