Si Mestalla se encabrona con el Valencia de Corberán, tragedia de las gordas. Porque podemos cometer muchos errores, pero ese, no. Porque como lo hagamos, es que no sabremos en el lío que nos habremos metido. Porque Mestalla sabe lo que tiene que hacer, siempre, y desde luego, lo que no permite es que se rían de él, porque son muchos años de fidelidad inquebrantable, y recibiendo muy poco a cambio, pero con unos mínimos que son sagrados.