El entorno del Valencia, parte, da asco, aunque gracias a Dios, los que lo generan son cada vez menos, y hacen menos ruido, algo que es bueno para todos, sin perder en absoluto el sentido crítico de las cosas.
El entorno del Valencia, parte, da asco, aunque gracias a Dios, los que lo generan son cada vez menos, y hacen menos ruido, algo que es bueno para todos, sin perder en absoluto el sentido crítico de las cosas.
Me pregunto qué Valencia queremos todos los valencianistas. Lo hago desde hace tiempo, y estos días, un tipo al que recomiendo porque es una delicia leerle, @Lescaire1, se hacía esa misma pregunta partiendo de una respuesta. “Todos sabemos lo que NO queremos. El sábado fue una nueva demostración de valencianismo. Pero, ¿qué es exactamente lo que queremos? ¿Cuál es el plan? ¿Qué viene después? ¿Nos importa un descenso? ¿Una refundación? ¿Qué hay luego?”.
En el Valencia no podemos hacer bueno a Peter Lim. Y es que estamos actuando, todos, de un modo que vamos a acelerar la destrucción de una de las cosas que más queremos en el mundo. El máximo accionista nos ha llevado a un punto extremo por culpa de su política absurda en muchos sentidos. Aunque a este hombre alguien lo trajo aquí, lo apoyó y se amenazó a todos aquellos que osaban ponerlo en cuestión. Ahora, algunos de aquellos quiero liderar los cambios, y oye, parece que les funciona. Aunque el problema no es ese.
Si no tenemos claros los referentes del Valencia, si los despreciamos e insultamos, si tiramos mierda sobre nuestra historia y entre nosotros, Lim no será el problema. Salvar al equipo, todos juntos. Salvar al club, todos juntos. Entiendo esto como una máxima que debemos seguir, que no es tan compleja de entender, y que veo sin embargo que nos está costando horrores y no tengo clara la razón.
Estamos asistiendo a la división más irracional del Valencia que pueda recordar. Y además está siendo extrema, sin querer dar ni medio centímetro al que no piensa como yo, llevando todo a tal nivel que me empieza a dar cierto miedo algunas actitudes que están muy latentes en el entorno.
Que los políticos se dejaran caer en la manifestación contra Lim me parece algo vergonzoso. Y lo digo sin ningún miedo, sin ningún problema, y con alguno de los que estuvo tengo una buena relación personal, pero me da lo mismo. A 4 meses de elecciones va a hacerte una foto porque el viento te sopla de cara y buscar sacar un rédito, y buscar que el viento sopla de ese lado para ver si se puede sacar algo. Y encima con el aplauso de algunos sectores, que piensan que ellos, los políticos, deben forzar al dueño a que venda.
Querido Valencia CF, eres de las cosas más importantes de nuestra vida. No la entenderíamos sin ti. Eres tan grande que cabemos todos, da igual cómo pensemos o te sintamos. Somos muy cabezotas muchas veces, pero ten claro, viejo amigo, que nunca te dejaremos solo. Eres parte de cada uno de nosotros. No hacía falta que pasara nada especial para que esto quedara claro, pero es como cuando no le dices nunca a tu pareja que la quieres porque se supone...
El entorno del Valencia, parte, da asco, aunque gracias a Dios, los que lo generan son cada vez menos, y hacen menos ruido, algo que es bueno para todos, sin perder en absoluto el sentido crítico de las cosas.
Si no tenemos claros los referentes del Valencia, si los despreciamos e insultamos, si tiramos mierda sobre nuestra historia y entre nosotros, Lim no será el problema. Salvar al equipo, todos juntos. Salvar al club, todos juntos. Entiendo esto como una máxima que debemos seguir, que no es tan compleja de entender, y que veo sin embargo que nos está costando horrores y no tengo clara la razón.
Me pregunto qué Valencia queremos todos los valencianistas. Lo hago desde hace tiempo, y estos días, un tipo al que recomiendo porque es una delicia leerle, @Lescaire1, se hacía esa misma pregunta partiendo de una respuesta. “Todos sabemos lo que NO queremos. El sábado fue una nueva demostración de valencianismo. Pero, ¿qué es exactamente lo que queremos? ¿Cuál es el plan? ¿Qué viene después? ¿Nos importa un descenso? ¿Una refundación? ¿Qué hay luego?”.
Estamos asistiendo a la división más irracional del Valencia que pueda recordar. Y además está siendo extrema, sin querer dar ni medio centímetro al que no piensa como yo, llevando todo a tal nivel que me empieza a dar cierto miedo algunas actitudes que están muy latentes en el entorno.
En el Valencia no podemos hacer bueno a Peter Lim. Y es que estamos actuando, todos, de un modo que vamos a acelerar la destrucción de una de las cosas que más queremos en el mundo. El máximo accionista nos ha llevado a un punto extremo por culpa de su política absurda en muchos sentidos. Aunque a este hombre alguien lo trajo aquí, lo apoyó y se amenazó a todos aquellos que osaban ponerlo en cuestión. Ahora, algunos de aquellos quiero liderar los cambios, y oye, parece que les funciona. Aunque el problema no es ese.
Me dio vergüenza de muchas cosas respecto al Valencia el sábado por la noche. Que cada uno puede hacer lo que quiera es algo que va por delante de todo, faltaría más, pero que se iban a producir ciertas cosas, por más que lo viéramos venir, duele en el alma.
Que los políticos se dejaran caer en la manifestación contra Lim me parece algo vergonzoso. Y lo digo sin ningún miedo, sin ningún problema, y con alguno de los que estuvo tengo una buena relación personal, pero me da lo mismo. A 4 meses de elecciones va a hacerte una foto porque el viento te sopla de cara y buscar sacar un rédito, y buscar que el viento sopla de ese lado para ver si se puede sacar algo. Y encima con el aplauso de algunos sectores, que piensan que ellos, los políticos, deben forzar al dueño a que venda.
Querido Valencia CF, eres de las cosas más importantes de nuestra vida. No la entenderíamos sin ti. Eres tan grande que cabemos todos, da igual cómo pensemos o te sintamos. Somos muy cabezotas muchas veces, pero ten claro, viejo amigo, que nunca te dejaremos solo. Eres parte de cada uno de nosotros. No hacía falta que pasara nada especial para que esto quedara claro, pero es como cuando no le dices nunca a tu pareja que la quieres porque se supone...