"El Valencia debe meter a gente de fútbol, echar a todos los que están y empezar de cero, eso es lo que debe hacer Peter Lim". Clamaban voces sin freno hace apenas unos meses, coincidiendo con el cese de Pako Ayestarán y el primer paso de Voro por el banquillo el año pasado antes del mentiroso de Prandelli.
Del mismo modo que Joao Pereira no cuenta para Nuno y la situación se ha asumido e interiorizado como una circunstancia más cada semana, la trayectoria de Zuculini ha derivado en constituir un jugador residual para el técnico portugués.
"El Valencia debe meter a gente de fútbol, echar a todos los que están y empezar de cero, eso es lo que debe hacer Peter Lim". Clamaban voces sin freno hace apenas unos meses, coincidiendo con el cese de Pako Ayestarán y el primer paso de Voro por el banquillo el año pasado antes del mentiroso de Prandelli.
Del mismo modo que Joao Pereira no cuenta para Nuno y la situación se ha asumido e interiorizado como una circunstancia más cada semana, la trayectoria de Zuculini ha derivado en constituir un jugador residual para el técnico portugués.