“Si Baraja pierde tres partidos seguidos en el Valencia o es un desastre, ¿no se le podrá criticar?”. Lo que se ha llegado a leer estos días en las redes sociales de “valenciastán” ha llegado a límites poco menos que surrealistas. La sensación es que no ha venido bien que se ponga al Pipo como entrenador porque eso frena, de alguna manera, el protestar contra la propiedad, que me pregunto yo qué tendrá que ver una cosa con la otra.