El Valencia se defendió bien en la primera mitad pero el Real Madrid sentenció el encuentro al inicio de la segunda mitad. Partido espeso del equipo de Voro.
El Valencia se defendió bien en la primera mitad pero el Real Madrid sentenció el encuentro al inicio de la segunda mitad. Partido espeso del equipo de Voro.
El Valencia debe salir a partirse la cara, siempre, contra el Madrid o el que sea. Que tenemos un equipo con limitaciones es algo obvio, aunque Corona diga que mejorar la plantilla no era fácil. Creo que el mensaje real es que no había dinero para poder traer futbolistas que de verdad dieran un salto de calidad, pero ese es otro tema, y como tengo claro el veredicto popular sobre ciertos temas, no tengo ganas de pelearme con nadie por eso.
El Valencia no gana al Madrid en el Bernabéu desde hace 15 años. Aquel gol de Arizmendi puso el contador a cero sin que nadie lo supiera, y contando ese choque, van 16 visitas a los blancos, con esa victoria, 5 empates y 12 derrotas. Es decir, hemos sumado 8 de los últimos 48 puntos en juego. Malos números, no cabe duda, aunque deberíamos poner en contexto el escenario, y que no perder el 33% de las veces igual no es tan negativo.
Las visitas al Santiago Bernabéu siempre son especiales para el Valencia, sin embargo, hace mucho tiempo que el conjunto de Mestalla no conoce la victoria en el recinto blanco y en esta ocasión el escenario se presenta todavía con mayor dificultad si cabe. Voro ha tenido muy poco tiempo para preparar el partido y se encontrará a un rival que también tiene la obligación de vencer para que no aumente la desventaja con el líder.
El once titular de Voro para el Madrid - Valencia que cierra la primera vuelta de la Liga. Sólo la frase ya produce cierto agotamiento, porque la semana, y sólo es jueves, son de las que marcan, y asustan, porque el presente es de un color que no tengo muy claro cómo definir.
Que le temporada del Valencia es un desastre nadie lo niega, pero que los arbitrajes son una vergüenza, entiendo que tampoco tiene demasiada discusión. Lo que nos está pasando es cualquier cosa menos normal, aunque parece que lo hayamos normalizado todo, que es otra de las cosas a las que nos ha conducido toda esta situación en la que lo importante pasa a ser secundario, o directamente no existe.
Contra quién juegue el Valencia, ahora mismo, da igual. El problema es nuestro, lo tenemos sólo nosotros, y está claro que no tiene importancia si el que está delante es el Madrid, como es el caso, o el Cádiz, el Almería o el Valladolid. Nosotros, y sólo nosotros, somos el problema, y de alguna forma, la solución, porque se ha de hacer de tripas corazón, tirar de riñones y de hígado, y sacar esto adelante de la forma que sea, no hay otra.
Y Voro vuelve a ser el entrenador del Valencia, y con la misión de hacer una especie de milagro. La historia se vuelve a repetir por octava vez desde 2008, en secta ocasión con Meriton al frente del club. Lo bueno de tenerle de nuevo al mando es que, al menos, vamos a poder hablar de las mismas cosas sin que el nivel de tensión sea aún mayor. Y que tenga toda la suerte del mundo, que será la nuestra.
Estado físico de la plantilla
El Valencia se defendió bien en la primera mitad pero el Real Madrid sentenció el encuentro al inicio de la segunda mitad. Partido espeso del equipo de Voro.
Las visitas al Santiago Bernabéu siempre son especiales para el Valencia, sin embargo, hace mucho tiempo que el conjunto de Mestalla no conoce la victoria en el recinto blanco y en esta ocasión el escenario se presenta todavía con mayor dificultad si cabe. Voro ha tenido muy poco tiempo para preparar el partido y se encontrará a un rival que también tiene la obligación de vencer para que no aumente la desventaja con el líder.
El Valencia debe salir a partirse la cara, siempre, contra el Madrid o el que sea. Que tenemos un equipo con limitaciones es algo obvio, aunque Corona diga que mejorar la plantilla no era fácil. Creo que el mensaje real es que no había dinero para poder traer futbolistas que de verdad dieran un salto de calidad, pero ese es otro tema, y como tengo claro el veredicto popular sobre ciertos temas, no tengo ganas de pelearme con nadie por eso.
El once titular de Voro para el Madrid - Valencia que cierra la primera vuelta de la Liga. Sólo la frase ya produce cierto agotamiento, porque la semana, y sólo es jueves, son de las que marcan, y asustan, porque el presente es de un color que no tengo muy claro cómo definir.
El Valencia no gana al Madrid en el Bernabéu desde hace 15 años. Aquel gol de Arizmendi puso el contador a cero sin que nadie lo supiera, y contando ese choque, van 16 visitas a los blancos, con esa victoria, 5 empates y 12 derrotas. Es decir, hemos sumado 8 de los últimos 48 puntos en juego. Malos números, no cabe duda, aunque deberíamos poner en contexto el escenario, y que no perder el 33% de las veces igual no es tan negativo.
Que le temporada del Valencia es un desastre nadie lo niega, pero que los arbitrajes son una vergüenza, entiendo que tampoco tiene demasiada discusión. Lo que nos está pasando es cualquier cosa menos normal, aunque parece que lo hayamos normalizado todo, que es otra de las cosas a las que nos ha conducido toda esta situación en la que lo importante pasa a ser secundario, o directamente no existe.
Contra quién juegue el Valencia, ahora mismo, da igual. El problema es nuestro, lo tenemos sólo nosotros, y está claro que no tiene importancia si el que está delante es el Madrid, como es el caso, o el Cádiz, el Almería o el Valladolid. Nosotros, y sólo nosotros, somos el problema, y de alguna forma, la solución, porque se ha de hacer de tripas corazón, tirar de riñones y de hígado, y sacar esto adelante de la forma que sea, no hay otra.
Y Voro vuelve a ser el entrenador del Valencia, y con la misión de hacer una especie de milagro. La historia se vuelve a repetir por octava vez desde 2008, en secta ocasión con Meriton al frente del club. Lo bueno de tenerle de nuevo al mando es que, al menos, vamos a poder hablar de las mismas cosas sin que el nivel de tensión sea aún mayor. Y que tenga toda la suerte del mundo, que será la nuestra.
Estado físico de la plantilla