Salvador González Voro ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia en Girona, el técnico reconoce que es vital reaccionar y que la dinámica es muy negativa.
Salvador González Voro ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia en Girona, el técnico reconoce que es vital reaccionar y que la dinámica es muy negativa.
Partido importante el de esta tarde, lamentablemente los objetivos de este Valencia se centran en obtener la permanencia cuanto antes pero el calendario que llega en las próximas semanas hace que el miedo se haya instaurado en el ambiente. El Girona no lo pondrá fácil, el equipo de Míchel siempre compite y el Valencia tendrá que ponerse el mono de trabajo para obtener los tres puntos, ni Thierry ni Justin Kluivert llegan en condiciones al partido.
Cuando las cosas van mal, los buenos del equipo deben pedir el balón y resolver. En el Valencia 22/23, que arranca la segunda vuelta un punto por encima del descenso, este concepto básico toma una relevancia enorme. Primero porque no andamos sobrados de jugadores diferenciales. Segundo porque todos tienen que estar siempre en su mejor versión, o la más cercana a ella.
Nueva derrota del Valencia, el Girona se impuso en un duelo dramático por la permanencia. Decidió el gol de Borja García y el equipo se hunde en la tabla.
Quiero que el Valencia sea un equipo feo y desagradable, que nadie quiera jugar contra nosotros, que seamos incómodos y que, cuando el personal vea que salimos en la próxima jornada del calendario, ya esté resoplando pensando en lo que le viene. No hablo de grandes gestas, y menos este año, que si al final quedamos a mitad de tabla no será para aplaudir, sino para que Mestalla pegue una de esas pitadas que se recuerdan durante años.
Si los jugadores del Valencia no quieren, estamos muertos y enterrados. No se trata de meterles más presión de la que ya puedan tener, que me hago cargo de la misma, y me consta, sino que debemos ser muy conscientes de que estamos en sus manos, o en sus pies, y en un grado superlativo del que todos debemos darnos cuenta para no cometer errores. De eso hablaremos de cara al partido en casa de la semana que viene, porque hoy en Girona no creo que seamos muchos valencianistas.
El Valencia empieza la Liga, otra vez, contra el Girona. Queda lejos el mes de agosto, cuando jugamos contra los catalanes y ganamos 1-0 de penalti, marcado por Carlos Soler. Era el debut de Gattuso, y podemos decir que, de aquello, sólo quedan las camisetas. El fútbol es el capricho hecho balón, porque da vueltas y vueltas, no sabes nunca cuándo va a parar, y se mueve totalmente a su antojo, sin que nadie pueda predecir lo que va a pasar mañana.
El once titular de Voro para el Girona - Valencia para la vigésima jornada de Liga en Primera División, va a ser el mejor que tengamos, porque salvando las bajas por lesión y por sanción, no hay nada que guardar. Thierry y Kluivert aún no están, y casi es preferible tenerlos al 100% que forzar vueltas que compliquen aún más las cosas. De Nico no decimos nada, y Paulista, pues eso, no estará porque él no quiso después de perder los papeles el jueves.
Salvador González Voro ha comparecido en rueda de prensa tras la derrota del Valencia en Girona, el técnico reconoce que es vital reaccionar y que la dinámica es muy negativa.
Nueva derrota del Valencia, el Girona se impuso en un duelo dramático por la permanencia. Decidió el gol de Borja García y el equipo se hunde en la tabla.
Partido importante el de esta tarde, lamentablemente los objetivos de este Valencia se centran en obtener la permanencia cuanto antes pero el calendario que llega en las próximas semanas hace que el miedo se haya instaurado en el ambiente. El Girona no lo pondrá fácil, el equipo de Míchel siempre compite y el Valencia tendrá que ponerse el mono de trabajo para obtener los tres puntos, ni Thierry ni Justin Kluivert llegan en condiciones al partido.
Quiero que el Valencia sea un equipo feo y desagradable, que nadie quiera jugar contra nosotros, que seamos incómodos y que, cuando el personal vea que salimos en la próxima jornada del calendario, ya esté resoplando pensando en lo que le viene. No hablo de grandes gestas, y menos este año, que si al final quedamos a mitad de tabla no será para aplaudir, sino para que Mestalla pegue una de esas pitadas que se recuerdan durante años.
Cuando las cosas van mal, los buenos del equipo deben pedir el balón y resolver. En el Valencia 22/23, que arranca la segunda vuelta un punto por encima del descenso, este concepto básico toma una relevancia enorme. Primero porque no andamos sobrados de jugadores diferenciales. Segundo porque todos tienen que estar siempre en su mejor versión, o la más cercana a ella.
Si los jugadores del Valencia no quieren, estamos muertos y enterrados. No se trata de meterles más presión de la que ya puedan tener, que me hago cargo de la misma, y me consta, sino que debemos ser muy conscientes de que estamos en sus manos, o en sus pies, y en un grado superlativo del que todos debemos darnos cuenta para no cometer errores. De eso hablaremos de cara al partido en casa de la semana que viene, porque hoy en Girona no creo que seamos muchos valencianistas.
El Valencia empieza la Liga, otra vez, contra el Girona. Queda lejos el mes de agosto, cuando jugamos contra los catalanes y ganamos 1-0 de penalti, marcado por Carlos Soler. Era el debut de Gattuso, y podemos decir que, de aquello, sólo quedan las camisetas. El fútbol es el capricho hecho balón, porque da vueltas y vueltas, no sabes nunca cuándo va a parar, y se mueve totalmente a su antojo, sin que nadie pueda predecir lo que va a pasar mañana.
El once titular de Voro para el Girona - Valencia para la vigésima jornada de Liga en Primera División, va a ser el mejor que tengamos, porque salvando las bajas por lesión y por sanción, no hay nada que guardar. Thierry y Kluivert aún no están, y casi es preferible tenerlos al 100% que forzar vueltas que compliquen aún más las cosas. De Nico no decimos nada, y Paulista, pues eso, no estará porque él no quiso después de perder los papeles el jueves.