Del Valencia de Baraja a muerte. Quien no quiera hablar de fútbol me va a tener que perdonar, porque es de lo único que quiero saber hasta que termine esta pesadilla. Porque ahora mismo lo que hay en juego es mucho más que conservar la categoría, que también, y para ello hay que agarrarse a los que tenemos, a los que somos, como si no hubiera un mañana. No son malos ni buenos, son los nuestros, no tenemos otros y eso no va a cambiar.