Mestalla, como siempre, es la clave de todo lo que le pasa al Valencia. Es la llave de esta salvación, más allá de los rivales, de los lesionados, de los problemas, de Peter Lim… Mestalla, o lo que en definitiva es lo mismo que decir que pasa por nosotros mismos, por los valencianistas. Porque si nuestro viejo amigo tiene esa mística es porque nosotros la hemos ido construyendo durante el siglo de vida que casi tiene nuestro campo.