Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras el empate entre el Valencia y el Espanyol, el técnico cree que su equipo mereció el punto.
Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras el empate entre el Valencia y el Espanyol, el técnico cree que su equipo mereció el punto.
Valencia - Espanyol en Mestalla para lograr la permanencia en Primera. Si nos lo dicen hace unos meses, no hubiéramos dado crédito, pero es lo que nos fuimos ganando durante los meses. Cierto cambio de sistema, Lato titular y sin delantero centro, y Mestalla hasta arriba menos la vergonzosa sanción de la grada Mario Kempes. Al final consiguieron la foto que andaban buscando. La primera fue nuestra, con un disparo de Diego López que se iba arriba por muy poco.
La temporada de Cavani como jugador del Valencia es un desastre mayúsculo. Se mire como se mire, ya no hay forma de salvarla, porque no tiene un pase. Un esfuerzo económico enorme para conforme estamos, y un rendimiento que ha distado mucho ya no de su mejor versión, que todos teníamos claro que no íbamos a verla, sino de un delantero medio de esta Liga.
Dramatismo absoluto en Mestalla, el Valencia rescató un punto en el descuento gracias a un tanto salvador de Samuel Lino.
El Valencia se lo juega todo a una carta con la ventaja de depender de sí mismo para continuar en primera, es el mejor colocado en la lucha por salir de la quema y hoy contará con el apoyo de Mestalla ante un rival directo. Con el apoyo parcial ya que finalmente no se pudo lograr la cautelar y la grada de animación estará vacía durante 90 minutos que prometen ser de infarto.
El Valencia va a jugar el partido más importante de su historia. Sí, lo digo de forma totalmente convencida, y después de haber estado presente en París, Milán, Goteborg, en todas las finales de Copa del Rey desde 1995, en los días que se han ganado Ligas… Porque todo eso es gloria, es éxito, y ahora es angustia, ansiedad, supervivencia por llamarlo de forma clara.
El Valencia necesita jugar un buen partido de fútbol, como el día del Madrid, más que agarrarse a ninguna épica ni nada por el estilo. Hay que tener la cabeza fría, no matar a los jugadores aunque cometan errores, y huir como alma que lleva el diablo del dramatismo, porque eso no nos conduce más que al desastre.
Siento vergüenza de volver a pedir a Mestalla que sea el alma del Valencia. Porque no sé cuántas veces lo habré hecho en vida, y más aún este año, el de su Centenario, donde no hemos tenido ni el detalle de pintarlo, y hemos fiado a él nuestras opciones de salvar una categoría que no podemos perder. Esta semana pasaba por la puerta, esas casualidades que te hacen ir de forma inesperada, y pensaba muchas cosas, pero muchas.
Rubén Baraja ha comparecido en rueda de prensa tras el empate entre el Valencia y el Espanyol, el técnico cree que su equipo mereció el punto.
Dramatismo absoluto en Mestalla, el Valencia rescató un punto en el descuento gracias a un tanto salvador de Samuel Lino.
Valencia - Espanyol en Mestalla para lograr la permanencia en Primera. Si nos lo dicen hace unos meses, no hubiéramos dado crédito, pero es lo que nos fuimos ganando durante los meses. Cierto cambio de sistema, Lato titular y sin delantero centro, y Mestalla hasta arriba menos la vergonzosa sanción de la grada Mario Kempes. Al final consiguieron la foto que andaban buscando. La primera fue nuestra, con un disparo de Diego López que se iba arriba por muy poco.
El Valencia se lo juega todo a una carta con la ventaja de depender de sí mismo para continuar en primera, es el mejor colocado en la lucha por salir de la quema y hoy contará con el apoyo de Mestalla ante un rival directo. Con el apoyo parcial ya que finalmente no se pudo lograr la cautelar y la grada de animación estará vacía durante 90 minutos que prometen ser de infarto.
La temporada de Cavani como jugador del Valencia es un desastre mayúsculo. Se mire como se mire, ya no hay forma de salvarla, porque no tiene un pase. Un esfuerzo económico enorme para conforme estamos, y un rendimiento que ha distado mucho ya no de su mejor versión, que todos teníamos claro que no íbamos a verla, sino de un delantero medio de esta Liga.
El Valencia va a jugar el partido más importante de su historia. Sí, lo digo de forma totalmente convencida, y después de haber estado presente en París, Milán, Goteborg, en todas las finales de Copa del Rey desde 1995, en los días que se han ganado Ligas… Porque todo eso es gloria, es éxito, y ahora es angustia, ansiedad, supervivencia por llamarlo de forma clara.
El Valencia necesita jugar un buen partido de fútbol, como el día del Madrid, más que agarrarse a ninguna épica ni nada por el estilo. Hay que tener la cabeza fría, no matar a los jugadores aunque cometan errores, y huir como alma que lleva el diablo del dramatismo, porque eso no nos conduce más que al desastre.
Siento vergüenza de volver a pedir a Mestalla que sea el alma del Valencia. Porque no sé cuántas veces lo habré hecho en vida, y más aún este año, el de su Centenario, donde no hemos tenido ni el detalle de pintarlo, y hemos fiado a él nuestras opciones de salvar una categoría que no podemos perder. Esta semana pasaba por la puerta, esas casualidades que te hacen ir de forma inesperada, y pensaba muchas cosas, pero muchas.