Cuando el Valencia gana partidos, parece que “todo vaya bien”. Hay silencios atronadores, porque ponen en entredicho a aquellos que, cuando la cosa se tuerce, desentierran las hachas de guerra.
Cuando el Valencia gana partidos, parece que “todo vaya bien”. Hay silencios atronadores, porque ponen en entredicho a aquellos que, cuando la cosa se tuerce, desentierran las hachas de guerra.
“El Valencia debe subastar este verano a Hugo Duro y evitar vender a Mamardashvili y Javi Guerra”. El razonamiento lo he leído estos días, y aunque lo he buscado, no he logrado encontrar al autor, que si me lo hace saber, lo citaré encantando. Es un pensamiento que tiene su lógica, su razonamiento, y claro está, también sus peros. La temporada del madrileño está siendo sobresaliente, de eso no cabe duda alguna. ¿Lo suficiente como para pedir en torno a los 20 millones de euros por él?
Lo del entorno del Valencia, ya demasiadas veces, es para que todos pensáramos un poco, reflexionaremos algo más, e hiciéramos acto de contrición. Todo es un problema, siempre, da igual el qué y cuándo, y eso no tiene razón de ser, por más que se intenten dar argumentos para justificar todas las posiciones. Cada día, además, aparece un nuevo drama en el que centrarse, y en serio, me supera.
El Valencia no está en venta, pero se vende. Es una frase complicada pero que al mismo tiempo explica muchas de las cosas que nos pasan en los últimos tiempos. Que Lim tiene sus posiciones en retirada parece claro, porque el hecho de no querer invertir un euro, cuadrar balances sin importar el aspecto deportivo, apretar por primera vez en 10 años por terminar el estadio, aunque sin poner un euro, querer renegociar el convenio para tener privilegios urbanísticos…
Los fichajes del Valencia dependen de una venta, o varias, que sumen en torno a 25 millones de euros. Este es el resumen, quizá muy simple pero literal, de lo que le viene al club en los próximos meses. Lo importante, desde el punto de vista práctico, es tener claro lo que tiene que pasar, porque de esa manera puedes hacer planes, siempre dentro del mundo Meriton y con lo que eso significa.
Los datos defensivos del Valencia siguen dando que hablar en positivo, el conjunto de Baraja se ha asentado en la zona europea y ha hecho de la fortaleza atrás una de sus grandes virtudes. Esta consistencia ha ido a más durante la campaña y es algo que invita al optimismo pensando en las ocho finales que restan y en que el Valencia mantiene una pequeña ventaja en la tabla con sus perseguidores.
Javi Guerra sigue sin darle al equipo todo lo que Baraja necesita de él. Se han probado muchas combinaciones en la medular y una de las claves de la evolución es haber contado con más recursos en el centro del campo. El fichaje de Pepelu ha sido diferencial y por fin se ha dejado atrás la falta de equilibrio en esta zona del campo. La recuperación de Almeida refuerza más si cabe a la zona de máquinas, pero un hombre sigue acaparando miradas y se espera mucho más de él.
El Valencia tiene 8 grandes partidos por delante para acabar La Liga. Es una especie de torneo de 8 semanas en el que partimos con 2 puntos de ventaja, algo que es mucho más que positivo. Además, el average lo tenemos ganado con el Villarreal (10º), a la espera de completarlo con Osasuna (perdimos 0-1 en Mestalla) y con problemas frente al Betis (3-0 en el Villamarín), aunque una victoria cuando vengan a Mestalla puede ser suficiente.
Cuando el Valencia gana partidos, parece que “todo vaya bien”. Hay silencios atronadores, porque ponen en entredicho a aquellos que, cuando la cosa se tuerce, desentierran las hachas de guerra.
El Valencia no está en venta, pero se vende. Es una frase complicada pero que al mismo tiempo explica muchas de las cosas que nos pasan en los últimos tiempos. Que Lim tiene sus posiciones en retirada parece claro, porque el hecho de no querer invertir un euro, cuadrar balances sin importar el aspecto deportivo, apretar por primera vez en 10 años por terminar el estadio, aunque sin poner un euro, querer renegociar el convenio para tener privilegios urbanísticos…
“El Valencia debe subastar este verano a Hugo Duro y evitar vender a Mamardashvili y Javi Guerra”. El razonamiento lo he leído estos días, y aunque lo he buscado, no he logrado encontrar al autor, que si me lo hace saber, lo citaré encantando. Es un pensamiento que tiene su lógica, su razonamiento, y claro está, también sus peros. La temporada del madrileño está siendo sobresaliente, de eso no cabe duda alguna. ¿Lo suficiente como para pedir en torno a los 20 millones de euros por él?
Los fichajes del Valencia dependen de una venta, o varias, que sumen en torno a 25 millones de euros. Este es el resumen, quizá muy simple pero literal, de lo que le viene al club en los próximos meses. Lo importante, desde el punto de vista práctico, es tener claro lo que tiene que pasar, porque de esa manera puedes hacer planes, siempre dentro del mundo Meriton y con lo que eso significa.
Lo del entorno del Valencia, ya demasiadas veces, es para que todos pensáramos un poco, reflexionaremos algo más, e hiciéramos acto de contrición. Todo es un problema, siempre, da igual el qué y cuándo, y eso no tiene razón de ser, por más que se intenten dar argumentos para justificar todas las posiciones. Cada día, además, aparece un nuevo drama en el que centrarse, y en serio, me supera.
Los datos defensivos del Valencia siguen dando que hablar en positivo, el conjunto de Baraja se ha asentado en la zona europea y ha hecho de la fortaleza atrás una de sus grandes virtudes. Esta consistencia ha ido a más durante la campaña y es algo que invita al optimismo pensando en las ocho finales que restan y en que el Valencia mantiene una pequeña ventaja en la tabla con sus perseguidores.
Javi Guerra sigue sin darle al equipo todo lo que Baraja necesita de él. Se han probado muchas combinaciones en la medular y una de las claves de la evolución es haber contado con más recursos en el centro del campo. El fichaje de Pepelu ha sido diferencial y por fin se ha dejado atrás la falta de equilibrio en esta zona del campo. La recuperación de Almeida refuerza más si cabe a la zona de máquinas, pero un hombre sigue acaparando miradas y se espera mucho más de él.
El Valencia tiene 8 grandes partidos por delante para acabar La Liga. Es una especie de torneo de 8 semanas en el que partimos con 2 puntos de ventaja, algo que es mucho más que positivo. Además, el average lo tenemos ganado con el Villarreal (10º), a la espera de completarlo con Osasuna (perdimos 0-1 en Mestalla) y con problemas frente al Betis (3-0 en el Villamarín), aunque una victoria cuando vengan a Mestalla puede ser suficiente.