El Valencia quiere asegurar el futuro, siempre a expensas de lo que piense Peter Lim. La frase, que es corto pero que implica mucho contenido, puede ser un buen resumen de cómo están las cosas ahora mismo respecto al apartado deportivo del club.
El Valencia quiere asegurar el futuro, siempre a expensas de lo que piense Peter Lim. La frase, que es corto pero que implica mucho contenido, puede ser un buen resumen de cómo están las cosas ahora mismo respecto al apartado deportivo del club.
"¿Será feliz Carlos Soler? Sí, ya sé que ahora gana mucho más dinero. Pero… ¿será feliz? En Champions solo 8 minutos en toda la temporada". La reflexión es de Fran Guaita, y en ella se encierran muchas cosas, al menos cuando se analiza desde fuera. Han pasado casi dos años desde que Soler optó por un camino y Gayà por otro. Uno es un jugador intrascendente en un potente equipo en decadencia, y que ha perdido su puesto en la selección.
El futuro del Valencia y del Nuevo Mestalla pende de un hilo, y ahora mismo más que nunca, por más que se esté celebrando la sentencia del TSJCV sobre los recursos presentados por el club a la caducidad anticipada de la ATE. No soy jurista y respeto al máximo las leyes, por lo tanto, si el tribunal dicta lo que dicta, es que es así. Ahora veremos si el club recurre y qué falla el Tribunal Supremo, pero eso será otra historia. Lo único que me preocupa en este momento es el club, y mucho, quizá más que nunca estos años.
Nadie quiere hablar de Europa pero Baraja es consciente de que el equipo está en la pelea. Tras el triunfo en Granada el técnico habló de disfrutar el momento en un discurso que puede tener tintes peligrosos. El propio Diego López afirmó que pase lo que pase la temporada ya es excelente. No se podrá reprochar nada a la plantilla en caso de no lograr una plaza europea pero hablar de milagro o excelencia sería caer en un conformismo que no beneficia en nada.
La compra del Valencia sigue ascendiendo a 900 millones de euros, que nadie intente engañar al personal en su propio beneficio, porque de hecho, la sentencia del TSJCV pone aún más problemas al futuro comprador. Me explico. La mercantil, lo que vale dinero, lo hace en función de los activos y derechos que tiene. Sin el convenio y los privilegios urbanísticos que se daban, ahora mismo, la mercantil es más pequeña, pero sigue teniendo que comprar a Meriton, afrontar la deuda y termina el futuro estadio. Es decir, lo mismo.
¿Qué significa confiar de verdad en el trabajo de Rubén Baraja al frente del Valencia? Porque al final es muy sencillo hablar bien de él cuando ganamos un partido, y ponerlo todo en cuestión cuando no se hace. O decir de forma constante que ha hecho un milagro entre este año y el pasado, que lo ha hecho, y luego tomarnos como un fracaso el hecho de que el equipo, tal vez, no termine en puestos europeos a final de temporada.
¿A quién no le apetece jugar Europa en el entorno del Valencia? Y no, no es una pregunta para señalar a nadie, que no hay cosa de la que pueda estar más alejado que la del sectarismo que se intenta impulsar desde ciertos sectores. De verdad creo que esta historia se nos ha ido de las manos, y no es la primera, porque la guerra contra Meriton, como hemos repetido ya demasiadas veces, no puede justificarlo todo.
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha fallado contra el Valencia. Y lo ha hecho en lo referente a los recursos presentados por el club respecto a la caducidad anticipada de la ATE, llevada a cabo en la anterior legislatura. Ahora mismo, el club estudia la sentencia para ver si interpone un recurso ante la misma, en este caso en el Tribunal Supremo, lo que puede supone un problema gigante, ya que el tiempo que se pueda tardar en tener una decisión definitiva ahora mismo es un dato que no tiene nadie.
El Valencia quiere asegurar el futuro, siempre a expensas de lo que piense Peter Lim. La frase, que es corto pero que implica mucho contenido, puede ser un buen resumen de cómo están las cosas ahora mismo respecto al apartado deportivo del club.
Nadie quiere hablar de Europa pero Baraja es consciente de que el equipo está en la pelea. Tras el triunfo en Granada el técnico habló de disfrutar el momento en un discurso que puede tener tintes peligrosos. El propio Diego López afirmó que pase lo que pase la temporada ya es excelente. No se podrá reprochar nada a la plantilla en caso de no lograr una plaza europea pero hablar de milagro o excelencia sería caer en un conformismo que no beneficia en nada.
"¿Será feliz Carlos Soler? Sí, ya sé que ahora gana mucho más dinero. Pero… ¿será feliz? En Champions solo 8 minutos en toda la temporada". La reflexión es de Fran Guaita, y en ella se encierran muchas cosas, al menos cuando se analiza desde fuera. Han pasado casi dos años desde que Soler optó por un camino y Gayà por otro. Uno es un jugador intrascendente en un potente equipo en decadencia, y que ha perdido su puesto en la selección.
La compra del Valencia sigue ascendiendo a 900 millones de euros, que nadie intente engañar al personal en su propio beneficio, porque de hecho, la sentencia del TSJCV pone aún más problemas al futuro comprador. Me explico. La mercantil, lo que vale dinero, lo hace en función de los activos y derechos que tiene. Sin el convenio y los privilegios urbanísticos que se daban, ahora mismo, la mercantil es más pequeña, pero sigue teniendo que comprar a Meriton, afrontar la deuda y termina el futuro estadio. Es decir, lo mismo.
El futuro del Valencia y del Nuevo Mestalla pende de un hilo, y ahora mismo más que nunca, por más que se esté celebrando la sentencia del TSJCV sobre los recursos presentados por el club a la caducidad anticipada de la ATE. No soy jurista y respeto al máximo las leyes, por lo tanto, si el tribunal dicta lo que dicta, es que es así. Ahora veremos si el club recurre y qué falla el Tribunal Supremo, pero eso será otra historia. Lo único que me preocupa en este momento es el club, y mucho, quizá más que nunca estos años.
¿Qué significa confiar de verdad en el trabajo de Rubén Baraja al frente del Valencia? Porque al final es muy sencillo hablar bien de él cuando ganamos un partido, y ponerlo todo en cuestión cuando no se hace. O decir de forma constante que ha hecho un milagro entre este año y el pasado, que lo ha hecho, y luego tomarnos como un fracaso el hecho de que el equipo, tal vez, no termine en puestos europeos a final de temporada.
¿A quién no le apetece jugar Europa en el entorno del Valencia? Y no, no es una pregunta para señalar a nadie, que no hay cosa de la que pueda estar más alejado que la del sectarismo que se intenta impulsar desde ciertos sectores. De verdad creo que esta historia se nos ha ido de las manos, y no es la primera, porque la guerra contra Meriton, como hemos repetido ya demasiadas veces, no puede justificarlo todo.
El Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana ha fallado contra el Valencia. Y lo ha hecho en lo referente a los recursos presentados por el club respecto a la caducidad anticipada de la ATE, llevada a cabo en la anterior legislatura. Ahora mismo, el club estudia la sentencia para ver si interpone un recurso ante la misma, en este caso en el Tribunal Supremo, lo que puede supone un problema gigante, ya que el tiempo que se pueda tardar en tener una decisión definitiva ahora mismo es un dato que no tiene nadie.