"No sé para qué quiere el Valencia a Gayà, si siempre está lesionado". Estamos todos nerviosos, asustados, y desde luego, muy cabreados. Nos sobran los motivos y las razones, y no seré yo quien le ponga medio paño caliente a una situación que es clara, que es evidente, y que nos tiene al borde del descenso, que es una realidad mucho más que cercana. Todo esto lo sabemos, no tiene discusión, pero al mismo tiempo tampoco puede justificar algunas cosas.