El Valencia de Bordalás es un gran equipo, más allá del fútbol. Pongamos un ejemplo. Venimos de jugar un partido de la máxima exigencia, con un desgaste físico y mental gigante. Dos de los tres porteros, lesionados. De los cuatro centrales, uno sancionado, uno lesionado y otro tocado. De los dos laterales izquierdos del equipo, uno lesionado, y el otro cae en el minuto 3. Y se juega un encuentro serio, y lo más importante, se ganan los 3 puntos.