El once titular del Valencia, ahora mismo, parece más complicado que en ningún otro momento de la temporada. Y eso, a pesar de todas las carencias que tenemos, es una buena noticia para el equipo.
El once titular del Valencia, ahora mismo, parece más complicado que en ningún otro momento de la temporada. Y eso, a pesar de todas las carencias que tenemos, es una buena noticia para el equipo.
El futuro del Valencia se decide en el mes de abril. Así de claro y de conciso. En estos próximos 23 días vamos a saber lo que somos, porque desde hoy y hasta la final de Copa del Rey (el partido contra el Levante ya será el 1 de mayo, al menos de momento), hay 5 partidos en los que se decide el destino del equipo de José Bordalás por un lado, y quién sabe sin en parte también el del propio club en el medio y corto plazo de tiempo.
Ha sido un buen parón de selecciones para Maxi Gómez, en su caso esta ventana le ha servido para contribuir a que Uruguay obtuviera su billete definitivo para el mundial y en lo personal para convertirse en protagonista teniendo minutos. Una isla en el océano porque no se pueden poner paños calientes a su temporada, Maxi Gómez suspende a la espera de una reacción en el tramo final que le permita mejorar sus decepcionantes números.
El gran secreto del Valencia es que todos sus jugadores buenos estén sanos, en buen estado de forma y a un rendimiento alto. Lo venimos diciendo desde antes que arrancara la temporada, y después de 29 jornadas de Liga y toda la Copa del Rey menos la final que tenemos que disputar el 23 de abril en Sevilla contra el Betis, ha quedado mucho más que claro.
¿Quién ha mentido sobre las entradas del Valencia para la final de la Copa del Rey? Y sobre todo, para qué. Desde hace un par de días se venía diciendo que el club se quedaba en torno a 7.000, de las casi 21.000 que la Real Federación Española de Fútbol le había puesto a disposición. El club ha emitido un comunicado en el que confirma que 17.497 serán para abonados, quedándose la entidad el resto para sus distintos compromisos.
El Valencia ya prepara el compromiso liguero ante el Cádiz con la mente puesta en lograr un triunfo que le acerque a las posiciones europeas. En frente estará un rival que con Sergio al frente ha dado un paso y que no pondrá las cosas nada fáciles, ya en la copa del Rey los de Bordalás sufrieron para eliminar a un Cádiz cargado de bajas.
Supongo que habrá pelea de la buena este domingo en Mestalla por conseguir una entrada para el Valencia -Cádiz, y por primera vez desde la temporada 15/16 (que los números son muy perros), se cuelgue el cartel de no hay billetes. Lo digo por ese furor que existe ahora mismo en la ciudad por conseguir una localidad para la final de la Copa del Rey, que entiendo que es un partido importante, pero entiendo que como cualquiera que juega el equipo.
Desde 1995, he podido vivir 4 finales de Copa del rey, 2 de Champions, 1 de UEFA, 1 de Súper Copa de Europa y 4 de España. No hay nada que me haya dado tanta vergüenza y asco como un valencianista revendiendo una entrada a otro para ganarle cuatro duros. Esos no son del Valencia. En este asunto he pensado siempre lo mismo, y no soy dudoso en absoluto.
El once titular del Valencia, ahora mismo, parece más complicado que en ningún otro momento de la temporada. Y eso, a pesar de todas las carencias que tenemos, es una buena noticia para el equipo.
El gran secreto del Valencia es que todos sus jugadores buenos estén sanos, en buen estado de forma y a un rendimiento alto. Lo venimos diciendo desde antes que arrancara la temporada, y después de 29 jornadas de Liga y toda la Copa del Rey menos la final que tenemos que disputar el 23 de abril en Sevilla contra el Betis, ha quedado mucho más que claro.
El futuro del Valencia se decide en el mes de abril. Así de claro y de conciso. En estos próximos 23 días vamos a saber lo que somos, porque desde hoy y hasta la final de Copa del Rey (el partido contra el Levante ya será el 1 de mayo, al menos de momento), hay 5 partidos en los que se decide el destino del equipo de José Bordalás por un lado, y quién sabe sin en parte también el del propio club en el medio y corto plazo de tiempo.
¿Quién ha mentido sobre las entradas del Valencia para la final de la Copa del Rey? Y sobre todo, para qué. Desde hace un par de días se venía diciendo que el club se quedaba en torno a 7.000, de las casi 21.000 que la Real Federación Española de Fútbol le había puesto a disposición. El club ha emitido un comunicado en el que confirma que 17.497 serán para abonados, quedándose la entidad el resto para sus distintos compromisos.
Ha sido un buen parón de selecciones para Maxi Gómez, en su caso esta ventana le ha servido para contribuir a que Uruguay obtuviera su billete definitivo para el mundial y en lo personal para convertirse en protagonista teniendo minutos. Una isla en el océano porque no se pueden poner paños calientes a su temporada, Maxi Gómez suspende a la espera de una reacción en el tramo final que le permita mejorar sus decepcionantes números.
El Valencia ya prepara el compromiso liguero ante el Cádiz con la mente puesta en lograr un triunfo que le acerque a las posiciones europeas. En frente estará un rival que con Sergio al frente ha dado un paso y que no pondrá las cosas nada fáciles, ya en la copa del Rey los de Bordalás sufrieron para eliminar a un Cádiz cargado de bajas.
Supongo que habrá pelea de la buena este domingo en Mestalla por conseguir una entrada para el Valencia -Cádiz, y por primera vez desde la temporada 15/16 (que los números son muy perros), se cuelgue el cartel de no hay billetes. Lo digo por ese furor que existe ahora mismo en la ciudad por conseguir una localidad para la final de la Copa del Rey, que entiendo que es un partido importante, pero entiendo que como cualquiera que juega el equipo.
Desde 1995, he podido vivir 4 finales de Copa del rey, 2 de Champions, 1 de UEFA, 1 de Súper Copa de Europa y 4 de España. No hay nada que me haya dado tanta vergüenza y asco como un valencianista revendiendo una entrada a otro para ganarle cuatro duros. Esos no son del Valencia. En este asunto he pensado siempre lo mismo, y no soy dudoso en absoluto.