Juan Roig

Roig Arena

El Roig Arena como muro de las lamentaciones del Valencia: ¡qué error tan grave cometimos!

La cagada más gorda de la historia del Valencia es no haber dejado que Juan Roig comprara el club junto a su hermano Fernando hace ahora más de 20 años. Lo llevo diciendo dos décadas y lo repetiré hasta que me muera, porque dudo mucho que volvamos a meter la pata de una manera tan lamentable, y mira que aquí hacemos esfuerzos por superarnos en este tipo de cosas cada vez. "El club de los Roig", decían algunos, pero claro, aquello ahora se pierde en la memoria de las redes y la inmediatez.

Juan Roig

Ojalá Juan Roig comprar el Valencia, capítulo enésimo

El día que el Valencia perdió a Juan Roig como máximo accionista debía ser declarado de luto. Lo digo completamente en serio, y además, enfadado e indignado. Su nombre ha vuelto a salir a la palestra estos días a cuenta del Nuevo Mestalla, ya que Atitlán, la empresa de sus yernos, ha cerrado un acuerdo con el club para quedarse el terciario del futuro estadio a cambio de más de 30 millones de euros que, ahora mismo, son importantes para acabar el campo.

Roig Arena

Orgullo de un valenciano como Juan Roig, envidia de no tenerlo en el Valencia

Ojalá Juan Roig comprara el Valencia, y ojalá no hubiera en Valencia un Juan Roig sino mil. Lo digo bien alto y bien claro, porque ni por asomo pienso ser dudoso, no lo he sido con esa familia en 30 años. Con él y con su hermano Fernando, y también con Paco en algunos momentos, fuimos terriblemente injustos, viendo fantasmas donde no había nada, y montándonos películas sobre conspiraciones que estaban basadas, sobre todo, en que otros querían que mandaran "los suyos".

Juan Roig

Que algunos en el entorno del Valencia ataquen a Juan Roig da vergüenza ajena

En Valencia no tendría que haber un Juan Roig, sino mil. No voy a ser dudoso con mi postura respecto a él, porque nunca lo he sido, y ahora, mucho menos. Y me parce lamentable, además de otras cosas que de momento me voy a callar, que se le tome como centro de los palos que se quieren dar a la situación del Valencia. Si estamos así, entre otras muchas cosas, es porque no nos dio la gana que él y su hermano Fernando se hicieran con el club en su día.

Juan Roig

Me apetece hablar de Juan Roig

Ojalá no hubiera un Juan Roig, sino mil. Ojalá. Y que todos ellos fueran valencianos, amaran igual nuestra tierra e hicieran lo mismo por ella. No soy dudoso respecto al respeto y al cariño que le tengo a Juan, nunca lo he sido, y ahora, más que nunca, voy a serlo menos. Si hubiera más como él, muchos más, seríamos un país mejor, no tengo ninguna duda de ello.

Juan Roig

Me gustaría hablar de Juan Roig y el Valencia

El dueño perfecto para el Valencia sería Juan Roig, y quizá por eso no pase nunca. Lo que he leído en los últimos días me ha hecho pasar vergüenza, y darme mucho asco, porque cargar contra la figura del empresario valenciano, a cuenta de no tengo muy claro qué, es un giro más de tuerca para intentar buscar molinos de viento en esta guerra que algunos se han montado contra todo aquello que no provenga de sus idearios. Y claro, ahí chocan con gente como yo.

Roig Arena

El Roig Arena como muro de las lamentaciones del Valencia: ¡qué error tan grave cometimos!

La cagada más gorda de la historia del Valencia es no haber dejado que Juan Roig comprara el club junto a su hermano Fernando hace ahora más de 20 años. Lo llevo diciendo dos décadas y lo repetiré hasta que me muera, porque dudo mucho que volvamos a meter la pata de una manera tan lamentable, y mira que aquí hacemos esfuerzos por superarnos en este tipo de cosas cada vez. "El club de los Roig", decían algunos, pero claro, aquello ahora se pierde en la memoria de las redes y la inmediatez.

Roig Arena

Orgullo de un valenciano como Juan Roig, envidia de no tenerlo en el Valencia

Ojalá Juan Roig comprara el Valencia, y ojalá no hubiera en Valencia un Juan Roig sino mil. Lo digo bien alto y bien claro, porque ni por asomo pienso ser dudoso, no lo he sido con esa familia en 30 años. Con él y con su hermano Fernando, y también con Paco en algunos momentos, fuimos terriblemente injustos, viendo fantasmas donde no había nada, y montándonos películas sobre conspiraciones que estaban basadas, sobre todo, en que otros querían que mandaran "los suyos".

Juan Roig

Ojalá Juan Roig comprar el Valencia, capítulo enésimo

El día que el Valencia perdió a Juan Roig como máximo accionista debía ser declarado de luto. Lo digo completamente en serio, y además, enfadado e indignado. Su nombre ha vuelto a salir a la palestra estos días a cuenta del Nuevo Mestalla, ya que Atitlán, la empresa de sus yernos, ha cerrado un acuerdo con el club para quedarse el terciario del futuro estadio a cambio de más de 30 millones de euros que, ahora mismo, son importantes para acabar el campo.

Juan Roig

Que algunos en el entorno del Valencia ataquen a Juan Roig da vergüenza ajena

En Valencia no tendría que haber un Juan Roig, sino mil. No voy a ser dudoso con mi postura respecto a él, porque nunca lo he sido, y ahora, mucho menos. Y me parce lamentable, además de otras cosas que de momento me voy a callar, que se le tome como centro de los palos que se quieren dar a la situación del Valencia. Si estamos así, entre otras muchas cosas, es porque no nos dio la gana que él y su hermano Fernando se hicieran con el club en su día.

Juan Roig

Me apetece hablar de Juan Roig

Ojalá no hubiera un Juan Roig, sino mil. Ojalá. Y que todos ellos fueran valencianos, amaran igual nuestra tierra e hicieran lo mismo por ella. No soy dudoso respecto al respeto y al cariño que le tengo a Juan, nunca lo he sido, y ahora, más que nunca, voy a serlo menos. Si hubiera más como él, muchos más, seríamos un país mejor, no tengo ninguna duda de ello.

Juan Roig

Me gustaría hablar de Juan Roig y el Valencia

El dueño perfecto para el Valencia sería Juan Roig, y quizá por eso no pase nunca. Lo que he leído en los últimos días me ha hecho pasar vergüenza, y darme mucho asco, porque cargar contra la figura del empresario valenciano, a cuenta de no tengo muy claro qué, es un giro más de tuerca para intentar buscar molinos de viento en esta guerra que algunos se han montado contra todo aquello que no provenga de sus idearios. Y claro, ahí chocan con gente como yo.