Juan Roig no comprará nunca el Valencia, y la razón es muy lógica: si vemos cómo tratamos aquí al que manda cuando las cosas no van bien, y no miro a Peter Lim sino que más bien me acuerdo de la vergonzosa pitada a Jaume Ortí hace casi 20 años, resulta poco menos que imposible. Hablamos de uno de los dos empresarios más importantes de este país, y uno de los más grandes del mundo, pero su futuro nunca estará ligado al Valencia.