"Llorente, el Valencia no es Mercadona". Puerta de las oficinas del club en la Antiga Senda de Senent, hace ya muchos años. La pancarta estaba delante. La prensa haciendo fotos. Aquel día fue el final de un largo proceso que culminó en que el mejor empresario valenciano de todos los tiempos, Juan Roig, no terminara siendo el máximo accionista y presidente (o no) del Valencia. El equipo de su vida, por cierto.