El Valencia ha visto pasar muchas grandes oportunidades por delante en su historia, pero cuando algún genio decidió hacer campaña contra Juan Roig y su hermano Fernando, por odio personal a su otro hermano Paco, ese día se empezó a escribir una página trágica en este club, porque con el dueño de Mercadona al frente, ¿dónde se podría estar hoy en día?
Con 41 años, y más de 20 en la profesión de contar cosas, la gran mayoría de veces en torno al Valencia CF, para que algo me sorprenda tiene que ser realmente extraño, raro, rompedor, o simplemente, muy absurdo, porque en el universo valencianista las cartas están marcadas desde hace muchos años, todos sabemos de qué pie cojeamos, y cojean, y nadie engaña a nadie, aunque muchos lo sigan intentando.
Juan Roig es una de las personas más importante de este país, y en el ámbito de la Comunidad Valenciana quizá la que más, y no lo digo porque sea el primer valenciano en la Lista Forbes o el tercer español después de Amancio Ortega y su hija, o que le saque 600 puestos en esa clasificación a Peter Lim (y 3000 millones e patrimonio), porque tenga 79.000 empleados en todo el país o porque haya ganado 636 millones de euros, después de impuestos, el pasado año, aunque parecen argumentos de peso más que suficiente.
De entrada voy a declarar mi cariño y admiración por la familia Roig, por toda ella, por Paco, Juan, Fernando y Trini, y por sus hijos, muchos de los cuales son amigos desde hace casi 25 años en algunos casos. No, no soy imparcial, por eso quiero dejarlo claro antes de seguir escribiendo, y sabiendo que aunque lo haga, habrá gente que no lo entienda o no lo quiera entender. Aunque también confieso, me da igual, yo soy libre para pensar.
Juan Roig es una de las personas más importante de este país, y en el ámbito de la Comunidad Valenciana quizá la que más, y no lo digo porque sea el primer valenciano en la Lista Forbes o el tercer español después de Amancio Ortega y su hija, o que le saque 600 puestos en esa clasificación a Peter Lim (y 3000 millones e patrimonio), porque tenga 79.000 empleados en todo el país o porque haya ganado 636 millones de euros, después de impuestos, el pasado año, aunque parecen argumentos de peso más que suficiente.
El Valencia ha visto pasar muchas grandes oportunidades por delante en su historia, pero cuando algún genio decidió hacer campaña contra Juan Roig y su hermano Fernando, por odio personal a su otro hermano Paco, ese día se empezó a escribir una página trágica en este club, porque con el dueño de Mercadona al frente, ¿dónde se podría estar hoy en día?
De entrada voy a declarar mi cariño y admiración por la familia Roig, por toda ella, por Paco, Juan, Fernando y Trini, y por sus hijos, muchos de los cuales son amigos desde hace casi 25 años en algunos casos. No, no soy imparcial, por eso quiero dejarlo claro antes de seguir escribiendo, y sabiendo que aunque lo haga, habrá gente que no lo entienda o no lo quiera entender. Aunque también confieso, me da igual, yo soy libre para pensar.
Con 41 años, y más de 20 en la profesión de contar cosas, la gran mayoría de veces en torno al Valencia CF, para que algo me sorprenda tiene que ser realmente extraño, raro, rompedor, o simplemente, muy absurdo, porque en el universo valencianista las cartas están marcadas desde hace muchos años, todos sabemos de qué pie cojeamos, y cojean, y nadie engaña a nadie, aunque muchos lo sigan intentando.