Lo de insultar a Miguel Ángel Corona en el entorno del Valencia se ha convertido casi en tradición. Y eso no puede ser, nos pongamos como nos pongamos, porque lo ocurrido este pasado fin de semana, más allá de otras cuestiones, es una auténtica barbaridad.
Perfiles anónimos, y otros no tan anónimos, a cuenta de la boda del director deportivo, soltando burradas del calibre de desearle la muerte a una persona… siempre bajo la bandera del Valencia.