El trabajo que hace Libertad VCF por el Valencia se debe poner en valor, y por supuesto, mantenerlo bien vivo. Que haya un 5% del accionariado que se concentre para poder fiscalizar la gestión de quien esté al mando es algo poco menos que básico. Aunque sin duda tiene el gran handicap de que no nos ponemos de acuerdo ni para estar en desacuerdo, y eso nos penaliza muchísimo.