Javi Gracia, ese entrenador del Valencia que ha sido capaz, el mismo año, de tener a todo el entorno del club a favor de forma incondicional, y de tenerlo, meses después, en contra de forma irracional.
Javi Gracia, ese entrenador del Valencia que ha sido capaz, el mismo año, de tener a todo el entorno del club a favor de forma incondicional, y de tenerlo, meses después, en contra de forma irracional.
El miedo se ha apoderado de la afición del Valencia después de los reultados de algunos equipos de la parte baja, todavía existe un pequeño colchón de puntos pero el equipo no puede fiarse ya que las distancia no asegura la permanencia. Hoy será un Valencia-Barça diferente ya que ambos conjuntos están muy distanciados en la clasificación, algo que no es habitual. El Barça llega cargado de presión tras perder ante el Granada y la victoria del Atlético, otra derrota le alejaría demasiado del título.
Hoy es de esos días en los que ser del Valencia es más especial que nunca. Pasas el día mal, con dolor de estómago, con el humor más que torcido y diciendo a todo aquel que te quiera escuchar que nos vacunan sin remedio. Y al mismo tiempo que lo dices, tu voz interior, esa voz valencianista que habla alto aunque no quieras escucharla, te dice que “los cojones”, que vamos a ganar.
El Valencia juega esta tarde en Mestalla un partido para hombres. Y que sean valientes, por cierto. La presión se va a cortar con cuchillo jamonero, porque sobre sus espaldas tienen el peso de un club centenario que está en una situación delicada, y que en caso de no ganar, lo puede estar aún más.
La plantilla del Valencia necesita el apoyo de todos. Incondicional y sincero, desde la comprensión de la situación que tenemos, por la que nos está tocando pasar muy a pesar de todos. De los jugadores, los primeros, no lo olvidemos. Hoy es el clásico día en que Mestalla daría una bienvenida brutal al equipo, estaría lleno hasta la bandera y llevaríamos a los jugadores a un buen resultado, estoy seguro de ello.
El once titular de Javi Gracia para el Valencia - Barcelona de esta noche en Mestalla va cargado de suspense. No hablamos de dudas, que esas seguramente no las tendrá el técnico navarro, aunque nosotros sí, sino que la atención radica en cómo va a afrontar un partido ante un rival superior y con la necesidad imperiosa de llevarse los puntos en juego. No tiene bajas más allá de Thierry Correia, y puede elegir casi lo que quiera entre su plantilla.
Que el valencianismo vuelva a Mestalla, poder regresar a casa, cuanto antes mejor. Primero porque eso querría decir que esta maldita pesadilla que vivimos motivada por el COVID-19 está, sino terminada, al menos controlada, y eso sería bueno para las vidas de todos.
¿A alguien le interesa el proyecto deportivo del Valencia? Y no hablo de la mayor o menor confianza que podamos tener en los actuales gestores de la entidad para devolver al equipo al lugar donde se merece. Simplemente me llama la atención que esto no tiene importancia ni peso, que no hablamos de ello más que cuando nos sirve para pegar palos.
Javi Gracia, ese entrenador del Valencia que ha sido capaz, el mismo año, de tener a todo el entorno del club a favor de forma incondicional, y de tenerlo, meses después, en contra de forma irracional.
El Valencia juega esta tarde en Mestalla un partido para hombres. Y que sean valientes, por cierto. La presión se va a cortar con cuchillo jamonero, porque sobre sus espaldas tienen el peso de un club centenario que está en una situación delicada, y que en caso de no ganar, lo puede estar aún más.
El miedo se ha apoderado de la afición del Valencia después de los reultados de algunos equipos de la parte baja, todavía existe un pequeño colchón de puntos pero el equipo no puede fiarse ya que las distancia no asegura la permanencia. Hoy será un Valencia-Barça diferente ya que ambos conjuntos están muy distanciados en la clasificación, algo que no es habitual. El Barça llega cargado de presión tras perder ante el Granada y la victoria del Atlético, otra derrota le alejaría demasiado del título.
La plantilla del Valencia necesita el apoyo de todos. Incondicional y sincero, desde la comprensión de la situación que tenemos, por la que nos está tocando pasar muy a pesar de todos. De los jugadores, los primeros, no lo olvidemos. Hoy es el clásico día en que Mestalla daría una bienvenida brutal al equipo, estaría lleno hasta la bandera y llevaríamos a los jugadores a un buen resultado, estoy seguro de ello.
Hoy es de esos días en los que ser del Valencia es más especial que nunca. Pasas el día mal, con dolor de estómago, con el humor más que torcido y diciendo a todo aquel que te quiera escuchar que nos vacunan sin remedio. Y al mismo tiempo que lo dices, tu voz interior, esa voz valencianista que habla alto aunque no quieras escucharla, te dice que “los cojones”, que vamos a ganar.
El once titular de Javi Gracia para el Valencia - Barcelona de esta noche en Mestalla va cargado de suspense. No hablamos de dudas, que esas seguramente no las tendrá el técnico navarro, aunque nosotros sí, sino que la atención radica en cómo va a afrontar un partido ante un rival superior y con la necesidad imperiosa de llevarse los puntos en juego. No tiene bajas más allá de Thierry Correia, y puede elegir casi lo que quiera entre su plantilla.
Que el valencianismo vuelva a Mestalla, poder regresar a casa, cuanto antes mejor. Primero porque eso querría decir que esta maldita pesadilla que vivimos motivada por el COVID-19 está, sino terminada, al menos controlada, y eso sería bueno para las vidas de todos.
¿A alguien le interesa el proyecto deportivo del Valencia? Y no hablo de la mayor o menor confianza que podamos tener en los actuales gestores de la entidad para devolver al equipo al lugar donde se merece. Simplemente me llama la atención que esto no tiene importancia ni peso, que no hablamos de ello más que cuando nos sirve para pegar palos.