El Valencia necesita cerrar un fichaje con suma urgencia, y no es para que marque goles en el campo. El club tiene la necesidad vital de un portavoz, de una cara visible, de alguien fuerte y respetado, que conozca el entorno y pueda enfrentarse a él y sus vicisitudes. Alguien que el pasado domingo en Cádiz fuera la voz, la cara y los ojos de la entidad ante todos, en primera persona, de forma inmediata.