Los fichajes del invierno del Valencia son un asunto capital, del que se ha hablado poco o nada en las últimas semanas, y que fue tratado por Anil Murthy, con Peter Lim, en el viaje que hizo a Singapur el presidente hace unos días.
Los fichajes del invierno del Valencia son un asunto capital, del que se ha hablado poco o nada en las últimas semanas, y que fue tratado por Anil Murthy, con Peter Lim, en el viaje que hizo a Singapur el presidente hace unos días.
“Queremos comprar el Valencia”. La frase es pronunciada por más de un representante de fondos de inversión de varias partes del mundo, aunque la respuesta es siempre la misma, especialmente desde hace unos meses: “no hay manera de hablar con ellos para poder negociar una venta”. Y esta es la frase que están escuchando esos mismos representantes, porque este tipo de operaciones requieren de mucho tiempo y paciencia, y de la seguridad de que al menos te sientas con las personas adecuadas.
El gran éxito de la manifestación del pasado sábado en nuestra ciudad por la dignidad del Valencia, más allá de que el final del proceso sea que Peter Lim acabe vendiendo sus acciones, tendría que ser el hecho zanjar un viejo y delicado tema: la unión y el respeto de todos los que formamos, de una manera u otra, el Valencia Club de Fútbol.
La derrota 4-1 ante el Betis significó un punto de inflexión en todo, el resultado fue muy duro pero el Valencia también ofreció una imagen muy decepcionante en muchos tramos del encuentro. Bajó los brazos y al contrario que en otros encuentros tiró la toalla y fue goleado. Aquel encuentro se disputó el 27 de octubre, es decir, ha pasado más de un mes y el Valencia no ha vuelto a caer derrotado.
La pregunta en torno al Valencia ahora mismo es sencilla: ¿qué va a hacer Peter Lim con y en el club en esta momento? Toda la sociedad valenciana está en su contra, y las autoridades, porque saben que no pueden hacerlo de manera frontal, tampoco es que lo traguen especialmente, aunque esperan que ahora aplique soluciones.
Tan solo el Sevilla ha logrado más goles que el Valencia en La Liga a balón parado, los de Lopetegui suman siete tantos por los seis de Valencia y Mallorca. No es un secreto que el conjunto de Bordalás tiene problemas en la creación, aunque en la primera mitad fue muy superior al Elche y logró fabricar más acciones de ataque. Pero lo cierto es que hay fases de juego en las que las combinaciones y llegadas desaparecen por completo, de ahí que cobre tanta importancia ser peligroso en las faltas y corners.
El objetivo del Valencia de José Bordalás sigue siendo competir mejor en cada partido. No me pienso salir de este camino, porque no tiene sentido hacerlo, y porque cuando lo hemos hecho, antes del partido contra el Madrid en la quinta jornada de Liga, las cosas no nos han ido nada bien. Estamos superando las bajas, estamos obteniendo resultados y todo ello con el equipo creciendo en todos los sentidos. En cantidad y en calidad, que eso es algo que valoramos poco pero que tiene su peso en oro.
Los fichajes del invierno del Valencia son un asunto capital, del que se ha hablado poco o nada en las últimas semanas, y que fue tratado por Anil Murthy, con Peter Lim, en el viaje que hizo a Singapur el presidente hace unos días.
La derrota 4-1 ante el Betis significó un punto de inflexión en todo, el resultado fue muy duro pero el Valencia también ofreció una imagen muy decepcionante en muchos tramos del encuentro. Bajó los brazos y al contrario que en otros encuentros tiró la toalla y fue goleado. Aquel encuentro se disputó el 27 de octubre, es decir, ha pasado más de un mes y el Valencia no ha vuelto a caer derrotado.
“Queremos comprar el Valencia”. La frase es pronunciada por más de un representante de fondos de inversión de varias partes del mundo, aunque la respuesta es siempre la misma, especialmente desde hace unos meses: “no hay manera de hablar con ellos para poder negociar una venta”. Y esta es la frase que están escuchando esos mismos representantes, porque este tipo de operaciones requieren de mucho tiempo y paciencia, y de la seguridad de que al menos te sientas con las personas adecuadas.
La pregunta en torno al Valencia ahora mismo es sencilla: ¿qué va a hacer Peter Lim con y en el club en esta momento? Toda la sociedad valenciana está en su contra, y las autoridades, porque saben que no pueden hacerlo de manera frontal, tampoco es que lo traguen especialmente, aunque esperan que ahora aplique soluciones.
El gran éxito de la manifestación del pasado sábado en nuestra ciudad por la dignidad del Valencia, más allá de que el final del proceso sea que Peter Lim acabe vendiendo sus acciones, tendría que ser el hecho zanjar un viejo y delicado tema: la unión y el respeto de todos los que formamos, de una manera u otra, el Valencia Club de Fútbol.
Tan solo el Sevilla ha logrado más goles que el Valencia en La Liga a balón parado, los de Lopetegui suman siete tantos por los seis de Valencia y Mallorca. No es un secreto que el conjunto de Bordalás tiene problemas en la creación, aunque en la primera mitad fue muy superior al Elche y logró fabricar más acciones de ataque. Pero lo cierto es que hay fases de juego en las que las combinaciones y llegadas desaparecen por completo, de ahí que cobre tanta importancia ser peligroso en las faltas y corners.
El objetivo del Valencia de José Bordalás sigue siendo competir mejor en cada partido. No me pienso salir de este camino, porque no tiene sentido hacerlo, y porque cuando lo hemos hecho, antes del partido contra el Madrid en la quinta jornada de Liga, las cosas no nos han ido nada bien. Estamos superando las bajas, estamos obteniendo resultados y todo ello con el equipo creciendo en todos los sentidos. En cantidad y en calidad, que eso es algo que valoramos poco pero que tiene su peso en oro.