A Marcos André le están cayendo tantos palos por su rendimiento en el Valencia como a Maxi Gómez. No voy a entrar en su es justo o no, o si la comparación se sostiene o se deja de sostener, pero entiendo que el principio de ojeriza ya ha calado en cierto sector del entorno, y cuando eso pase, por muy bien que te salgan luego las cosas, es algo que se no termina de ir.