En el Valencia todo ha de ser tragedia. Porque además, sino haces que así sea, te conviertes en un señalado repudiado. Es muy triste, pero eso es así, y de eso no tiene la culpa Meriton, que desde luego es el máximo responsable de todo lo demás. El empobrecimiento del entorno es cosa única y exclusivamente nuestra, y le podemos dar mil vueltas, pero cuando todo está siempre mal, todo y siempre, es evidente que perdemos un tanto el norte.