El entrenador del equipo ha pedido un central, y lo del uruguayo es más un ofrecimiento que un llamamiento, aunque puede cuadrar
El entrenador del equipo ha pedido un central, y lo del uruguayo es más un ofrecimiento que un llamamiento, aunque puede cuadrar
Paterna como solución a los fichajes del Valencia, y gastar donde toca. Así podríamos resumir muchas de las cosas que están pasando a nivel deportivo dentro del club. Giorgi Mamardashvili, César Tárrega, Rubén Iranzo o Koba Lein, por citar a los más bisoños, ya son parte del primer equipo de forma absoluta, todos han debutado en partidos oficiales y han salido en situaciones delicadas. Se unen a los Jaume, Lato, Guillamón, Gayà, Soler, Jesús Vázquez o Yunus Musah como integrantes de peso en la plantilla.
Tras muchos meses de sufrimiento el valencianismo vuelve a sonreír, el equipo de Bordalás está muy cerca de los puestos de Champions y en caso de ganar al Espanyol despediría el año en una situación muy favorable. A pesar de que se viven tiempos de bonanza la euforia no debe despertarse ya que no se ha conseguido y resta demasiado. Eso sí, si tenemos en cuenta las dificultades que ha tenido el equipo y los momentos críticos que fue capaz de superar existen razones para pensar que el Valencia irá a más en la segunda vuelta.
Lo sucedido en el Ciutat de València tiene que hacer recapacitar a Uros Racic, es cierto que no fue el único jugador que perdió los papeles pero en ese sentido Bordalás estuvo perfecto censurando su actitud y cortando de raíz este tipo de comportamientos. Más allá de ello tampoco hay que sacar las cosas de contexto y el propio jugador pidió disculpas en sus redes. Dejando de lado este aspecto lo más grave en el caso de Uros Racic es lo futbolístico.
En el Valencia hay que tener paciencia con Cristiano Piccini, mucho tacto, mucha cabeza y mucho más sentido común. El día del Elche jugaba 70 minutos, y aunque muchos lo esperábamos de titular contra el Arenteiro en Copa del Rey, finalmente jugó Foulquier, que tuvo la mala fortuna de lesionarse. En ese movimiento ya pudimos leer que Bordalás le tiene fe, porque el técnico alicantino aprovecha los recursos que tiene, pero que su físico llega hasta donde llega, y ahora mismo, no se le puede llevar mucho más allá.
El Valencia debe cerrar, como sea, un fichaje para el centro del campo del equipo. Estamos cogidos con pinzas, porque sólo tenemos a Daniel Wass, Hugo Guillamón, Uros Racic, y la irrupción de Koba Lein, al que se debe exigir en función de su edad y experiencia. El danés es regular, te da lo que te da pero no puede dar más. Guillamón es brillante, pero su polivalencia le ha llevado atrás varios partidos. Racic no está haciendo un buen año, para nada en absoluto.
Mouctar Diakhaby se ha convertido en un pedazo de fichaje para la defensa del Valencia. Decir ahora mismo lo contrario sería mentir, incluso que ese penalti “moderno” que le volvieron a pitar el otro día en el Ciutat. "Felicito a Diakhaby. Es uno de los jugadores que más he visto mejorar.
El Gordo de Navidad del Valencia no sería que nos tocara la lotería, que sin duda también y nadie haría ascos. Aunque si preguntamos, las respuestas pueden ser de muchos tipos. O no de tantos, pero seguro que no habría una sola respuesta. Al Valencia, al valencianismo, le hacen falta una serie de cosas, y no sólo que se vaya Peter Lim, que también, sino otros asuntos que parece que tengan importancia… pero desde luego, la tienen.
El entrenador del equipo ha pedido un central, y lo del uruguayo es más un ofrecimiento que un llamamiento, aunque puede cuadrar
Lo sucedido en el Ciutat de València tiene que hacer recapacitar a Uros Racic, es cierto que no fue el único jugador que perdió los papeles pero en ese sentido Bordalás estuvo perfecto censurando su actitud y cortando de raíz este tipo de comportamientos. Más allá de ello tampoco hay que sacar las cosas de contexto y el propio jugador pidió disculpas en sus redes. Dejando de lado este aspecto lo más grave en el caso de Uros Racic es lo futbolístico.
Paterna como solución a los fichajes del Valencia, y gastar donde toca. Así podríamos resumir muchas de las cosas que están pasando a nivel deportivo dentro del club. Giorgi Mamardashvili, César Tárrega, Rubén Iranzo o Koba Lein, por citar a los más bisoños, ya son parte del primer equipo de forma absoluta, todos han debutado en partidos oficiales y han salido en situaciones delicadas. Se unen a los Jaume, Lato, Guillamón, Gayà, Soler, Jesús Vázquez o Yunus Musah como integrantes de peso en la plantilla.
En el Valencia hay que tener paciencia con Cristiano Piccini, mucho tacto, mucha cabeza y mucho más sentido común. El día del Elche jugaba 70 minutos, y aunque muchos lo esperábamos de titular contra el Arenteiro en Copa del Rey, finalmente jugó Foulquier, que tuvo la mala fortuna de lesionarse. En ese movimiento ya pudimos leer que Bordalás le tiene fe, porque el técnico alicantino aprovecha los recursos que tiene, pero que su físico llega hasta donde llega, y ahora mismo, no se le puede llevar mucho más allá.
Tras muchos meses de sufrimiento el valencianismo vuelve a sonreír, el equipo de Bordalás está muy cerca de los puestos de Champions y en caso de ganar al Espanyol despediría el año en una situación muy favorable. A pesar de que se viven tiempos de bonanza la euforia no debe despertarse ya que no se ha conseguido y resta demasiado. Eso sí, si tenemos en cuenta las dificultades que ha tenido el equipo y los momentos críticos que fue capaz de superar existen razones para pensar que el Valencia irá a más en la segunda vuelta.
El Valencia debe cerrar, como sea, un fichaje para el centro del campo del equipo. Estamos cogidos con pinzas, porque sólo tenemos a Daniel Wass, Hugo Guillamón, Uros Racic, y la irrupción de Koba Lein, al que se debe exigir en función de su edad y experiencia. El danés es regular, te da lo que te da pero no puede dar más. Guillamón es brillante, pero su polivalencia le ha llevado atrás varios partidos. Racic no está haciendo un buen año, para nada en absoluto.
Mouctar Diakhaby se ha convertido en un pedazo de fichaje para la defensa del Valencia. Decir ahora mismo lo contrario sería mentir, incluso que ese penalti “moderno” que le volvieron a pitar el otro día en el Ciutat. "Felicito a Diakhaby. Es uno de los jugadores que más he visto mejorar.
El Gordo de Navidad del Valencia no sería que nos tocara la lotería, que sin duda también y nadie haría ascos. Aunque si preguntamos, las respuestas pueden ser de muchos tipos. O no de tantos, pero seguro que no habría una sola respuesta. Al Valencia, al valencianismo, le hacen falta una serie de cosas, y no sólo que se vaya Peter Lim, que también, sino otros asuntos que parece que tengan importancia… pero desde luego, la tienen.