Vender a Jasper Cillessen debe ser una obligación del Valencia en el próximo mercado de verano. Nadie puede culpar de nada al portero holandés, porque es evidente que más mala suerte no se puede tener en menos tiempo, pero alguien que tiene el coste salarial que representa su ficha y su amortización, que está dando su rendimiento, y que encima acaba contrato el 30 de junio de 2023, exige que se tenga que ser muy frío en la toma de decisiones.