Quien diga que el Valencia ha sacrificado a Ricardo Arias para pelear contra el Athletic, primero no tiene mucha idea de qué va la cosa, y segundo, no conoce en absoluto el entorno del club.
Quien diga que el Valencia ha sacrificado a Ricardo Arias para pelear contra el Athletic, primero no tiene mucha idea de qué va la cosa, y segundo, no conoce en absoluto el entorno del club.
”A día de hoy hay mucha diferencia entre el Barça y nosotros. El Valencia es un equipo histórico. No nos podemos comparar con los equipos de la zona alta. Podemos seguir viviendo del pasado…el Valencia hoy no tiene el potencial”. Las palabras de Bordalás después del partido contra los de Xavi Hernández generaban otro drama más en el entorno de nuestro club, y sinceramente, a nivel deportivo, no lo entiendo.
El milagro que ha hecho el Athletic con el Valencia no lo saben bien en el botxo. Porque si hay algo realmente complicado por estos lares es que todos estemos unidos de verdad, sin fisuras, tirando como animales hacia el mismo lado. Y entre Marcelino, del que habrá que hablar con calma y poner las cosas claras, el presidente rojiblanco y algún jugador como Dani García, lo han conseguido en tiempo récord.
Qué complicado lo hacemos todo en el entorno del Valencia. Me incluyo, me pongo el primero, porque al final, esto lo formamos todos, para bien y para mal, lo mismo que el hecho de que todos jugamos, ganamos y perdemos. Somos extremistas en grado sumo, siempre lo hemos sido, y lo mismo que se le preguntaba a Bordalás por si podíamos ganar la Liga en la jornada 4, hablamos sin pudor del descenso en la 25. Todo ello mirando de reojo si ganamos la Copa.
El año de Thierry Rendall en el Valencia está siendo muy complicado a nivel de lesiones, que le han cortado una ascensión que sigue siendo imparable, y aunque el presente dice que se ha caído en un momento clave del año, el futuro, incluso a corto plazo, afirma de forma categórica que se puede y se debe ser muy optimista con él, porque se ha convertido, incluso con los parones, en uno de los mejores laterales derechos de la Liga.
El Valencia se ha dejado 21 puntos de 39 en Mestalla, a ello hay que unir los 42 goles en contra en una sangría permanente que ha situado al equipo en una situación muy comprometida. El partido de Mallorca cobra tintes dramáticos y la copa se ha convertido en la única vía de salida para salvar la temporada. Tan solo valdría conseguir el título pero Bordalás fue más a fondo. No se mordió la lengua para reconocer que se siente frustrado, y afirmó que todos deben asumir la realidad del club en este momento.
La grada de Mestalla sufrió un duro golpe en la tarde de ayer, una goleada que deja al Valencia prácticamente sin ninguna opción europea. Repasamos los detalles que nos dejó el encuentro ante el Barça.
Algo más que un problema
No pienso matar a este Valencia, eso no tiene ni pies ni cabeza. Hablaba la semana pasada de la ilusión pija y selectiva, y no me bajo de ese barco, porque lo sigo pensando. Y cada día un poco más. Si le ganamos al Athletic de Bilbao en Mestalla la vuelta de la Copa del Rey seguiremos siendo igual de malos, no experimentaremos una mejoraía exponencial como por arte de magia.
Quien diga que el Valencia ha sacrificado a Ricardo Arias para pelear contra el Athletic, primero no tiene mucha idea de qué va la cosa, y segundo, no conoce en absoluto el entorno del club.
Qué complicado lo hacemos todo en el entorno del Valencia. Me incluyo, me pongo el primero, porque al final, esto lo formamos todos, para bien y para mal, lo mismo que el hecho de que todos jugamos, ganamos y perdemos. Somos extremistas en grado sumo, siempre lo hemos sido, y lo mismo que se le preguntaba a Bordalás por si podíamos ganar la Liga en la jornada 4, hablamos sin pudor del descenso en la 25. Todo ello mirando de reojo si ganamos la Copa.
”A día de hoy hay mucha diferencia entre el Barça y nosotros. El Valencia es un equipo histórico. No nos podemos comparar con los equipos de la zona alta. Podemos seguir viviendo del pasado…el Valencia hoy no tiene el potencial”. Las palabras de Bordalás después del partido contra los de Xavi Hernández generaban otro drama más en el entorno de nuestro club, y sinceramente, a nivel deportivo, no lo entiendo.
El año de Thierry Rendall en el Valencia está siendo muy complicado a nivel de lesiones, que le han cortado una ascensión que sigue siendo imparable, y aunque el presente dice que se ha caído en un momento clave del año, el futuro, incluso a corto plazo, afirma de forma categórica que se puede y se debe ser muy optimista con él, porque se ha convertido, incluso con los parones, en uno de los mejores laterales derechos de la Liga.
El milagro que ha hecho el Athletic con el Valencia no lo saben bien en el botxo. Porque si hay algo realmente complicado por estos lares es que todos estemos unidos de verdad, sin fisuras, tirando como animales hacia el mismo lado. Y entre Marcelino, del que habrá que hablar con calma y poner las cosas claras, el presidente rojiblanco y algún jugador como Dani García, lo han conseguido en tiempo récord.
El Valencia se ha dejado 21 puntos de 39 en Mestalla, a ello hay que unir los 42 goles en contra en una sangría permanente que ha situado al equipo en una situación muy comprometida. El partido de Mallorca cobra tintes dramáticos y la copa se ha convertido en la única vía de salida para salvar la temporada. Tan solo valdría conseguir el título pero Bordalás fue más a fondo. No se mordió la lengua para reconocer que se siente frustrado, y afirmó que todos deben asumir la realidad del club en este momento.
La grada de Mestalla sufrió un duro golpe en la tarde de ayer, una goleada que deja al Valencia prácticamente sin ninguna opción europea. Repasamos los detalles que nos dejó el encuentro ante el Barça.
Algo más que un problema
No pienso matar a este Valencia, eso no tiene ni pies ni cabeza. Hablaba la semana pasada de la ilusión pija y selectiva, y no me bajo de ese barco, porque lo sigo pensando. Y cada día un poco más. Si le ganamos al Athletic de Bilbao en Mestalla la vuelta de la Copa del Rey seguiremos siendo igual de malos, no experimentaremos una mejoraía exponencial como por arte de magia.