Pepe Bordalás habla de carencias en la plantilla, un discurso que se ha repetido durante la temporada pero que en el día de ayer fue más una excusa que un argumento. Que el equipo no está para luchar contra los grandes y pelear la Champions es una obviedad, pero también está claro que al Valencia hay que exigirle mucho más ante un conjunto como el Rayo. Está faltando la realización ofensiva y sobre todo la capacidad de crear ocasiones.