El último mes de competición ha sido extraño, los resultados no fueron buenos pero la final marcó demasiado. La cabeza de todos estaba en ese encuentro y el propio entrenador lo reconoció en las últimas ruedas de prensa, pero al margen de ello este Valencia es más competitivo que el de los meses de octubre y noviembre del pasado año. Se ha aprendido a sufrir y quizá una de las mejores noticias es que hubo una evolución en ciertos jugadores concretos.