Cada generación de valencianistas tiene su final, eso es algo obvio, y que todos sabemos. No tiene que ver sólo con ganar, que siempre es mejor, claro, sino con la primera experiencia vivida, con esa sensación de entrar a un campo que no es el tuyo y ver que literalmente está partido por la mitad, con los de tu equipo y con los del otro. Eso es algo que siempre impresiona, y cuanto mas joven eres, más. Y si encima no lo has visto nunca en directo, mucho más.