Pregunta divertida sobre el Valencia y La Cartuja: ¿cuántos políticos valencianos se apuntan a la final de la Copa del Rey? No lo sé, al menos de momento, pero seguro que habrá una lista oficial por alguna parte.
Pregunta divertida sobre el Valencia y La Cartuja: ¿cuántos políticos valencianos se apuntan a la final de la Copa del Rey? No lo sé, al menos de momento, pero seguro que habrá una lista oficial por alguna parte.
No logro entender la razón por la que no se aplaza el Villarreal - Valencia de Liga. Lo mismo que el duelo que tiene que jugar el Betis, por supuesto. Una jornada entre semana, cuando el fin de semana es la final de la Copa del Rey, no tiene sentido se mire como se mire, y aunque sólo afecta de forma directa a los contendientes, tenemos que mirarlo siempre desde un punto de vista global. Es decir, hoy nos afecta a nosotros, mañana a otros, y pasado nos puede volver a tocar.
El Valencia de José Bordalás no se debe guardar nada, al menos en este partido de casa ante Osasuna. Es una especie de ensayo general antes de la final, por mucho que los caprichos del calendario hayan querido que se juegue en Villarreal 72 horas de ese encuentro (que Valencia y Betis no tengan descanso no se entiende de ninguna de las maneras). Por lo tanto, porque esto ya no va de dar pistas al contrario, lo primero es conseguir los 3 puntos en juego, que no será nada fácil.
Me pregunto si Peter Lim va a venir a Mestalla para ver el Valencia - Osasuna. Yo lo haría, sin duda, y hasta lo anunciaría, para que todo el mundo tuviera claro que voy a estar. ¿Que eso implica que me vayan a poner a parir? Hombre, uno recoge lo que siembra, y lo que entiendo que no esperará el máximo accionista es un recibimiento como la primera vez que visitó el santuario blanquinegro.
El Valencia ya hace muy tarde para explicar cómo demonios está todo respecto al Nuevo Mestalla, y es algo a lo que debe poner remedio de forma inminente. Incluso antes de jugarse la final de la Copa del Rey, porque la entidad ha dejado que de esto hable todo el mundo (incluso consejerías y concejalías, que han contestado antes a los medios que al propio club), y esa inacción y poco menos que desidia, le ha vuelto a dejar de nuevo a los pies de los caballos.
Ningún político cerca del Valencia, cerca del Nuevo Mestalla, cerca de nada que tenga que ver con nosotros. Fuera todos ya, que no nos vuelvan a utilizar para sus propios fines nunca más, porque esto da asco, se les ve venir a a legua, y además, saben perfectamente cómo van a terminar todas sus historias. "Nosotros proponemos una solución que creo que es razonable. Un acuerdo en el que el Valencia CF mantenga sus derechos siempre y cuando el club cumpla sus compromisos con la ciudad".
El Valencia se ha dejado cuatro puntos de seis en los dos últimos encuentros, los resultados tras el parón escuecen ya que se contaba con seguir sumando de tres en tres y las opciones europeas se han complicado ya que cada vez restan menos encuentros. Si algo ha quedado claro desde que el equipo de Bordalás fue derrotado ante el Barça es que se ha convertido en un equipo muy difícil de batir, sólido atrás pero con falta de pegada.
El Valencia CF siempre fue un club de extremos en todo, existen pocas aficiones con tanto apego al club pero al mismo tiempo en ocasiones el amor se convierte en una bomba arrojadiza por las pasiones encontradas. Ahora se está viviendo con más intensidad que nunca, ya que si bien es cierto que existe mucha ilusión por volver a ser campeón, también se respira un clima casi insoportable con las batallas del entorno.
Pregunta divertida sobre el Valencia y La Cartuja: ¿cuántos políticos valencianos se apuntan a la final de la Copa del Rey? No lo sé, al menos de momento, pero seguro que habrá una lista oficial por alguna parte.
Me pregunto si Peter Lim va a venir a Mestalla para ver el Valencia - Osasuna. Yo lo haría, sin duda, y hasta lo anunciaría, para que todo el mundo tuviera claro que voy a estar. ¿Que eso implica que me vayan a poner a parir? Hombre, uno recoge lo que siembra, y lo que entiendo que no esperará el máximo accionista es un recibimiento como la primera vez que visitó el santuario blanquinegro.
No logro entender la razón por la que no se aplaza el Villarreal - Valencia de Liga. Lo mismo que el duelo que tiene que jugar el Betis, por supuesto. Una jornada entre semana, cuando el fin de semana es la final de la Copa del Rey, no tiene sentido se mire como se mire, y aunque sólo afecta de forma directa a los contendientes, tenemos que mirarlo siempre desde un punto de vista global. Es decir, hoy nos afecta a nosotros, mañana a otros, y pasado nos puede volver a tocar.
El Valencia ya hace muy tarde para explicar cómo demonios está todo respecto al Nuevo Mestalla, y es algo a lo que debe poner remedio de forma inminente. Incluso antes de jugarse la final de la Copa del Rey, porque la entidad ha dejado que de esto hable todo el mundo (incluso consejerías y concejalías, que han contestado antes a los medios que al propio club), y esa inacción y poco menos que desidia, le ha vuelto a dejar de nuevo a los pies de los caballos.
El Valencia de José Bordalás no se debe guardar nada, al menos en este partido de casa ante Osasuna. Es una especie de ensayo general antes de la final, por mucho que los caprichos del calendario hayan querido que se juegue en Villarreal 72 horas de ese encuentro (que Valencia y Betis no tengan descanso no se entiende de ninguna de las maneras). Por lo tanto, porque esto ya no va de dar pistas al contrario, lo primero es conseguir los 3 puntos en juego, que no será nada fácil.
Ningún político cerca del Valencia, cerca del Nuevo Mestalla, cerca de nada que tenga que ver con nosotros. Fuera todos ya, que no nos vuelvan a utilizar para sus propios fines nunca más, porque esto da asco, se les ve venir a a legua, y además, saben perfectamente cómo van a terminar todas sus historias. "Nosotros proponemos una solución que creo que es razonable. Un acuerdo en el que el Valencia CF mantenga sus derechos siempre y cuando el club cumpla sus compromisos con la ciudad".
El Valencia se ha dejado cuatro puntos de seis en los dos últimos encuentros, los resultados tras el parón escuecen ya que se contaba con seguir sumando de tres en tres y las opciones europeas se han complicado ya que cada vez restan menos encuentros. Si algo ha quedado claro desde que el equipo de Bordalás fue derrotado ante el Barça es que se ha convertido en un equipo muy difícil de batir, sólido atrás pero con falta de pegada.
El Valencia CF siempre fue un club de extremos en todo, existen pocas aficiones con tanto apego al club pero al mismo tiempo en ocasiones el amor se convierte en una bomba arrojadiza por las pasiones encontradas. Ahora se está viviendo con más intensidad que nunca, ya que si bien es cierto que existe mucha ilusión por volver a ser campeón, también se respira un clima casi insoportable con las batallas del entorno.