Que el Valencia no haya renovado aún a Hugo Guillamón es una broma de muy mal gusto, amén de una vergüenza por muchas cosas, y un lujo que no nos podemos permitir. Hay veces que en el fútbol te toca la lotería, porque un jugador que no esperas la rompe, se pone en un nivel que nadie esperaba, y se convierte, por muy poco dinero o incluso gratis, en una pieza básica de tu equipo.