“El Valencia debe dar confianza”, decía hace un par de días el presidente de la Generalitat Valenciana Ximo Puig. Y no le faltaba ninguna razón, porque está claro que el primero que debe hacer todo y más para que salga el Nuevo Mestalla adelante ha de ser el propio club, que es el máximo interesado en que así sea, o al menos así tendría que ser.