El Valencia ha cerrado un fichaje poco menos que increíble. Y no es Nico González sea una estrella del fútbol mundial ahora mismo, que puede serlo, pero es que con su llegada se pone fin a dos años sin tener un medio centro defensivo en la plantilla, algo que se puede considerar una vergüenza absoluta, amén de una desfachatez impropia de un club profesional del nivel del nuestro. No se puede echar el tiempo atrás, pero al menos, esa fase negra, ha terminado.