Los resultados de pretemporada marcan muy poco, y decimos poco porque sí que existe un factor de confianza que puede ayudar cuando se logran victorias; empezar la competición oficial desde el triunfo siempre es positivo pero nunca decisivo. La historia del fútbol está llena de ejemplos, equipos que arrasaron en verano terminaron patinando de forma estrepitosa, y otros que tenían muy mala pinta e incluso fueron goleados en la preparación levantaron títulos.