En Valencia llevamos quince años fracasando en muchos ámbitos. Salvo contadas excepciones, que encima son puestas en tela de juicio no sé muy bien a santo de qué, todo nos ha ido mal en demasiados aspectos. Nos quedamos sin bancos valencianos, casi sin medios valencianos, sin apenas industria valenciana... y nos quedamos hasta sin el Valencia, que fue vendido a un inversor extranjero porque nosotros no fuimos capaces de darle viabilidad.