Vivimos unos tiempos de mierda para ser del Valencia. Esa es una verdad que no entiende de réplica, porque por todo, es (casi) imposible estar peor, en cualquier sentido que podamos pensar. Un dueño que pasa de nosotros, un club que ha pasado de ser un ejemplo hace 5 años a convertirse en el hazmerreír del fútbol español en demasiados sentidos.