Cada vez le tenemos menos respeto al Valencia. Y no juguemos a poner el latiguillo del Valencia “de Peter Lim”, porque si ese señor es todo lo que es, que lo es, no es el Valencia ni aunque nazca mil veces. Pero es que no estamos respetando a la institución, para nada, y la excusa para hacerlo de forma impune es “eso no es el Valencia”. Pues claro que lo es, como lo ha sido desde el 18 de marzo de 1919, como lo fue el día que bajamos a Segunda, como lo será, a pesar de todos nosotros, toda la santa vida.