El Valencia es una forma de vivir que cada uno experimenta como le da la gana. Y el que no sea capaz de admitir que hay libertad absoluta para ello, es un ser indigno, y aunque eso pueda tener poco que ver, nada valencianista. Hay un señor que parece que se ha propuesta acabar con nuestros nervios, porque compró el club, nos vendieron una película que luego no ha tenido nada que ver, y ahora nos vemos en un lío el que no podemos salir.