"Tenemos que vaciar Mestalla y que el Valencia baje a Segunda". Esto se ha dicho, y no pocas veces, durante este duro año en el entorno del club. Y es de las ocasiones en que más vergüenza he sentido de muchas cosas, porque podemos desear que pasen cientos de situaciones, pero dejar al equipo solo, al nuestro, y desear que descienda, es algo que no me podía imaginar ni en mis peores pesadillas por parte de gente que se supone que quiere el escudo.