Ser del Valencia es uno de esos regalos que hace la vida que son maravillosos, aunque muchas veces no lo valores o termines de darte cuenta de lo que significa. Porque más allá de los goles y los triunfos, ser del Valencia, al menos en nuestro caso, es recordar a tus abuelos, especialmente yo a mi padre, y ahora generar recuerdos con mi hija que supondrán para ella lo mismo que para mi dentro de muchos años.