El rendimiento de Maxi Gómez en el Valencia, este año, está siendo malo, por debajo de las expectativas, de sus posibilidades y de las necesiades que tenemos sobre todo. Vaya eso por delante, que son los fríos números y las no tan frías sensaciones. Pero eso es una cosa, que le ha pasado a mil jugadores y les seguirá pasando a otros mil más en este club, y otra muy distinta es dudar del comprimiso del delantero uruguayo. Y es en eso en lo que estamos cayendo.