Nadie entiende el mal nivel de Maxi Gómez, exceptuando la acción en la que provocó la expulsión del portero rival el uruguayo volvió a tener una actuación muy decepcionante ante el Celta. Lo triste es que ya nos hemos acostumbrado a ver a un Maxi tan alejado de su mejor nivel, participa poco y en el terreno de la efectividad está apagado. Tan solo ha marcado un gol en lo que llevamos de año a pesar de que lo jugó prácticamente todo.