Derrota y decepción, el Valencia volvió a caer en Mestalla ante una Real que aprovechó un gol de Carlos Fernández y la superioridad numérica para llevarse los tres puntos.
Derrota y decepción, el Valencia volvió a caer en Mestalla ante una Real que aprovechó un gol de Carlos Fernández y la superioridad numérica para llevarse los tres puntos.
El Valencia recibe a la Real Sociedad con el objetivo de sumar tres puntos que hagan que la semana pueda ser calificada como positiva. Baraja pide máxima concentración y entrega a los suyos, el equipo está respondiendo y la prueba de hoy es un examen importante ante la afición.
El problema del Valencia es dinero, y la solución, mucho dinero. Pegarle muchas más vueltas a algo que está totalmente claro no sé dónde nos lleva, pero eso sí, veo que le metemos horas y entusiasmo, lo que hace que la situación sea marciana. En los últimos días hemos derivando los debates hacia puntos muy locos, como si podíamos quedarnos en el actual Mestalla cuando todos sabemos que eso es inviable, o el tema del consejero independiente, como si eso fuera a arreglar algo.
Un Valencia - Real Sociedad, entre semana, con Mestalla lleno, y con ilusión en esa grada. Cambios en el equipo del Pipo, con la vuelta de Cenk y la primera titularidad de Amallah por el luso Almeida, que es posible que le hiciera falta. Con el plan de partido arrancaba el duelo, es decir, ellos con el balón, y nosotros a robar y a correr.
Soy de los que se alegró por la vuelta de Layhoon Chan a la presidencia del Valencia. No me escondo, no me tapo, no veo la razón para ello. Dije, y sigo pensando aunque con cara de incredulidad, que era la mejor elección dentro del contexto Meriton, aunque los hechos se estén empeñando en llevarme la contraria de un modo que no entiendo. Esta Layhoon no es la misma que estuvo aquí hace unos años, o al menos, a quien suscribe no se lo parece.
La gran arma del Valencia de Baraja es Mestalla. Eso ya quedó muy claro el año pasado, y en este va camino de lo mismo. Se ha perdido un partido, frente a Osasuna, pero fue quizá el resultado más injusto, a la par que extraño por cómo se dio el choque, con el que pudo acabar. Aquí estamos volando, estamos tapando carencias y potenciando virtudes, con una idea de juego muy clara y muy concreta, y con más de 40.000 personas por encuentro que hacen volar al equipo.
El entorno del Valencia debe apoyar sin fisuras a los niños de Baraja. Nos puede gustar más o menos la sensación, pero si no tenemos claro lo que hay delante de nuestras narices, no sólo no nos vamos a hacer ningún favor, sino que nos estaremos poniendo piedras en nuestro propio camino, como si no hubiera ya bastantes. Los chiquillos son buenos, muy buenos, pero son chiquillos, y eso significa dos cosas que no podemos disociar en este club.
El once titular de Baraja para el Valencia - Real Sociedad de la séptima jornada de Liga, por desgracia, viene marcado por las muchas bajas que tiene el equipo, ya que apenas si recuperamos a Paulista con respecto al duelo del fin de semana en Almería. Y lo peor de todo es que la perspectiva no es demasiado halagüeña con respecto al duelo contra el Betis del domingo, aunque ese partido, ahora mismo, nos coja muy lejos tal y como están las cosas.
Derrota y decepción, el Valencia volvió a caer en Mestalla ante una Real que aprovechó un gol de Carlos Fernández y la superioridad numérica para llevarse los tres puntos.
Un Valencia - Real Sociedad, entre semana, con Mestalla lleno, y con ilusión en esa grada. Cambios en el equipo del Pipo, con la vuelta de Cenk y la primera titularidad de Amallah por el luso Almeida, que es posible que le hiciera falta. Con el plan de partido arrancaba el duelo, es decir, ellos con el balón, y nosotros a robar y a correr.
El Valencia recibe a la Real Sociedad con el objetivo de sumar tres puntos que hagan que la semana pueda ser calificada como positiva. Baraja pide máxima concentración y entrega a los suyos, el equipo está respondiendo y la prueba de hoy es un examen importante ante la afición.
Soy de los que se alegró por la vuelta de Layhoon Chan a la presidencia del Valencia. No me escondo, no me tapo, no veo la razón para ello. Dije, y sigo pensando aunque con cara de incredulidad, que era la mejor elección dentro del contexto Meriton, aunque los hechos se estén empeñando en llevarme la contraria de un modo que no entiendo. Esta Layhoon no es la misma que estuvo aquí hace unos años, o al menos, a quien suscribe no se lo parece.
El problema del Valencia es dinero, y la solución, mucho dinero. Pegarle muchas más vueltas a algo que está totalmente claro no sé dónde nos lleva, pero eso sí, veo que le metemos horas y entusiasmo, lo que hace que la situación sea marciana. En los últimos días hemos derivando los debates hacia puntos muy locos, como si podíamos quedarnos en el actual Mestalla cuando todos sabemos que eso es inviable, o el tema del consejero independiente, como si eso fuera a arreglar algo.
La gran arma del Valencia de Baraja es Mestalla. Eso ya quedó muy claro el año pasado, y en este va camino de lo mismo. Se ha perdido un partido, frente a Osasuna, pero fue quizá el resultado más injusto, a la par que extraño por cómo se dio el choque, con el que pudo acabar. Aquí estamos volando, estamos tapando carencias y potenciando virtudes, con una idea de juego muy clara y muy concreta, y con más de 40.000 personas por encuentro que hacen volar al equipo.
El entorno del Valencia debe apoyar sin fisuras a los niños de Baraja. Nos puede gustar más o menos la sensación, pero si no tenemos claro lo que hay delante de nuestras narices, no sólo no nos vamos a hacer ningún favor, sino que nos estaremos poniendo piedras en nuestro propio camino, como si no hubiera ya bastantes. Los chiquillos son buenos, muy buenos, pero son chiquillos, y eso significa dos cosas que no podemos disociar en este club.
El once titular de Baraja para el Valencia - Real Sociedad de la séptima jornada de Liga, por desgracia, viene marcado por las muchas bajas que tiene el equipo, ya que apenas si recuperamos a Paulista con respecto al duelo del fin de semana en Almería. Y lo peor de todo es que la perspectiva no es demasiado halagüeña con respecto al duelo contra el Betis del domingo, aunque ese partido, ahora mismo, nos coja muy lejos tal y como están las cosas.