Es el momento de ser del Valencia más que nunca, de sufrir más que nunca, de pasarlo peor que nunca, y quién sabe, quizá de llorar más que nunca. Ningún escenario es descartable este año, y cualquiera que sea malo es plausible, no nos podemos engañar. Cada uno va a enfocar el miedo de una manera, porque sentimos miedo, y hay una serie de cosas que se deben tener muy en cuenta a partir de ese instante.