El Valencia estuvo perfecto en defensa contra la Real... salvo un error grosero que costó el partido. Así es muy complicado, por no decir imposible, si encima le sumas que te toca jugar con uno menos 45 minutos, y el árbitro no está en lo que tiene que estar. Pero más allá de un partido en concreto, hay que hablar de los fallos groseros que cometemos, que eso es algo que debemos evitar como sea, porque nos están costando la vida en demasiadas ocasiones.