Cuando el Valencia es el que paga los platos rotos a causa de Lim, nos tenemos que parar a pensar, que es algo que no hacemos de ninguna de las maneras por más que nadie me quiera convencer de lo contrario. Que faena tiene y no lo van a conseguir, pero básicamente porque los hechos son muy tozudos en este sentido. Cuando se insta a un bloqueo institucional “a Lim”, no tengo por menos que llevarme las manos a la cabeza.