El día que el Valencia inaugure el Nuevo Mestalla se van a agotar las coderas en la ciudad. Porque no habrá sitio suficiente para todos los que querrán hacerse la foto, salir en ella, decir a los cuatro vientos que ha sido "gracias a ellos" todo el proceso. Y lo harán sin ningún rubor, con un desahogo propio de gente que le da igual 4 que 400, y que hoy puede pensar una cosa y mañana la contraria, pero defenderlas con la misma vehemencia.