Los políticos deben estar lo más lejos posible del Valencia, y algunos, incluso, mucho más. Todo lo que ha pasado estos años con el Nuevo Mestalla y el club ha sido vergonzoso. Empezando por Lim, por supuesto que sí, el único culpable de lo que nos pasa. Aunque luego han estado los políticos intentando sacar partido a una situación en la que nadie les había llamado (bueno, sí les habían llamado, algunos que querían mandar sin poner ni uno) y en la que han quedado en evidencia.